jueves, 3 de febrero de 2011

Orbayu



El Paraíso habita en cualquier lugar de la memoria.

Orbayu se llamaba mi casa
Orbayu era el Paraíso Terrenal
En vez del Árbol del Bien y del Mal
Tenía un limonero,
Un pino que comenzó siendo pequeño
Y que sería más alto que el marido con el que casarme habría.
Varias rosas
Que parecían venidas
De otro tiempo
Eran grandes, muy rojas
Se les veía en las hojitas
Que añoraban un invierno.
Sobre los muros blancos de  Orbayu no llovía
Pero húmedas salían las raíces de sus verdes, grandes árboles.
A las tejas rojas de su cubierta
Les pegaba el sol de los mediodías
Haciendo también arder los cristales acuosos
De los ventanales del comedor.
La primera transgresión de mi vida
Ver cine, ver series
Acostada sobre el suelo frío
En el calor de las tardes.
La merienda después.
Entre los huecos visibles de las tostadas inglesas
Sobre la espuma de los zumos de fruta
En los bordes de los platos con hojas de lis
Sucedían aventuras que tejía
Mi imaginación.
De Orbayu nos fuimos
Porque entonces ya empezaba la violencia
Después vendrían las rejas en puertas y ventanas
Las armas en las cómodas
El miedo por todas partes
Las puertas que encierran a los que dentro habitan
Después los muertos.
Busco retazos de Orbayu
En las casas a las que me invitan
Algunas hermosas
Con bellos jardines.
Orbayu estaba en el trópico
Y era mi paraíso
Su  jardín como de otoño fuera de lugar
Su pequeñez delicadamente doméstica
Los libros por todas partes
Los muros blancos transformados
El jardín desaparecido
Y sus árboles de grandes raíces, cortados.                                                                                             
*Este es un pequeño poema a partir de Rilke "la verdadera patria es la infancia"

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