jueves, 10 de marzo de 2011

Ariel

Hace tan sólo unos días he incursionado en la obra de la poetisa Sylvia Plath, con una de sus mejores obras (al parecer de la crítica), Ariel, una colección de poemas recopilados por su marido, publicados póstumamente en 1965.
La colección de poemas de Ariel están formados a partir de imágenes muy potentes, descarnadas, a veces violentas y ricamente descriptivas, se enumeran colores, sensaciones táctiles, visiones. Reaparece una y otra vez la sangre, también partes del cuerpo nombradas aquí y allá, dispersas como si se aludiera a la mutilación, también aparece el mar y la sal. La sal del mar, de las lágrimas, la sal simplemente. Hay mucha ironía y escenas que muestran a una mujer atrapada en la contemplación de la banalidad de las tareas domésticas al mismo tiempo que forma imágenes con un lenguaje culto. En Ariel no hay, quizás me influya el hecho de que sabía que la autora se había suicidado poco después de escribir los poemas, esperanza alguna, no hay alegría, no hay dulzura. Los poemas son de una gran dureza, hay un enfrentamiento continuo a la realidad sin compasión, aparece varias veces de forma abierta o camuflada la mujer casada que está perdida para siempre, que sella su vida a cambio de una falsa historia de amor. El dolor está por sobre todo el libro y leerlo te produce la inquietud de imaginar lo que sentía su autora cuando traducía en palabras sus tormentas personales, que son las de todos.
Transcribo algunos versos de los poemas de Ariel, según la traducción realizada para la edición bilingüe de la editorial Hiperión por Ramón Buenaventura, (al final de la entrada el original en inglés):
¿Un anillo de oro y, dentro, el sol?
Mentiras. Mentiras y un pesar.
Escarcha en una hoja. El impoluto
caldero, que charla y que cruje
para sí en lo alto de cada
uno de los nueve negros Alpes.
Una inquietud por los espejos,
el mar que hace añicos el suyo gris…
Amor, amor: mi estación.
Extracto de “Los Mensajeros”.

Viene con garantía
de cerrarte los ojos al final
y disolverse de dolor.
Sacamos caldo nuevo de la sal.
Observo que estás desnudo:
¿qué tal este traje?
Negro y tieso, pero no sienta mal.
¿Te casarás con él?
Es impermeable, irrompible, a prueba
de fuego y de bombas que hundan los tejados.
Créeme: te enterrarán con él.
Extracto de “El Aspirante”.

Los cometas
Tienen tanto espacio que recorrer,
tanta frialdad, tanto olvido.
Así se pulverizan tus gestos:
cálidos y humanos; luego su luz rosada
que sangra y se desuella
al pasar por las negras amnesias del cielo.
Extracto de “Los Bailes Nocturnos”

El invierno es para las mujeres:
la mujer quieta con su labor de punto,
junto a la cuna de nogal español, con el cuerpo como un bulbo expuesto al frío y demasiado
atontada para pensar.
¿Sobrevivirá la colmena? ¿Lograrán los gladiolos
ahorrar lo suficiente de sus fuegos
para llegar al año próximo?
¿A qué sabrán los eléboros negros?
Las abejas están volando. Notan el sabor de la primavera.
Extracto de “Invernando” que forma colección con otros dedicados a las abejas, muy gráficos, después leí que Sylvia Plath había tenido una colmena.

Una boca recién desangrada.
¡Como pequeñas faldas ensangrentadas!
Hay emanaciones que no alcanzo a tocar.
¿Dónde están vuestros opiatos y vuestras cápsulas que
producen náuseas?
¡Si pudiera sangrar o dormir!
¡Si mi boca pudiera desposarse con semejante herida!
O se filtraran vuestros licores hasta mi cápsula de cristal,
para dejarme abotagada y quieta.
Sin color, sin embargo. Sin color.
Extracto de “Amapolas en Julio”.
*Just recently I have explored poet Sylvia Plath work. I started by reading Ariel her best work (so the critics say), a compilation of poems posthumously published by her husband in 1965.
Ariel is composed by a collection of poems full of strong images, vivid descriptions, some of them violent, stark. She enumerates colors, tactile sensations, visions. Blood is present in many poems as well as different human body parts drop here and there as in a reference to mutilation, there are also mentioned the sea and the salt. Salt of the sea, of teardrops, just the salt. There is a lot of irony and some scenes show a woman trap into the contemplation of the domestic routine while creating phrases with a cult language. In Ariel, maybe influenced by the fact that I knew that Plath has killed herself shortly after writing these poems, I feel there is no place for hope. There is no joy, no sweetness. Poems are hard, they face reality without compassion, there is an openly or subtly repeat image, the marriage woman lost forever, the woman that gives the rest of her life in exchange of a false love story. The pain is all around the poems, the reader can feel some concern imaging the feelings that the author experimented while translating her troubles to words, troubles that we can ourselves experiment.
I have copied some fragments of some Ariel poems:
A ring of gold with the sun in it?
Lies. Lies and a grief.
Frost on a leaf, the immaculate
Cauldron, talking and crackling
All to itself on the top of each
Of nine black Alps.
A disturbance in mirrors,
The sea shattering its grey one—
Love, love, my season.
Fragment of “The Couriers”.
It is guaranteed
To thumb shut your eyes at the end
And dissolve of sorrow.
We make new stock from the salt.
I notice you are stark naked.
How about this suit—
Black and stiff, but not a bad fit.
Will you marry it?
It is waterproof, shatterproof, proof
Against fire and bombs through the roof
Believe me, they´ll bury you in it.
Fragment of “The Applicant”.
The comets
Have such a space to cross,
Such coldness, forgetfulness.
So your gestures flake off—
Warm and human, then their pink light
Bleeding and peeling
Through the black amnesias of heaven.
Fragment of  “The Night Dances”.
Winter is for women—
The woman, still at her knitting,
At the cradle of Spanish walnut,
Her body a bulb in the cold and too dumb to think.
Will the hive survive, will the gladiolas
Succeed in banking their fires
To enter another year?
What will they taste of, the Christmas roses?
The bees are flying. They taste the spring.
Fragment of  “Wintering”.
“Wintering” forms a group with other poems related with bees, the descriptions on these poems are really vivid, then I´ve read that Sylvia Plath had a beehive.

A mouth just bloodied.
Little bloody skirts!
There are fumes I cannot touch
Where are your opiates, your nauseous capsules?
If I could bleed or sleep!—
If my mouth could marry a hurt like that!
Or your liquors seep to me, in this glass capsule,
Dulling and stilling.
But colourless. Colourless.
Fragment of “Poppies in July”.



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