domingo, 27 de marzo de 2011

Io sono l´amore


El año pasado me fijé en una fotografía de una rubia estilo “Hitchcock” con el Duomo de Milán al fondo y acompañada de un bolso Hermès, pensé inmediatamente que se trataba de una publicidad de la famosa marca en un sutil homenaje a Hitchcock, lo del Duomo de Milán no me encajaba tanto pero ya se sabe que el mercado del lujo es siempre internacional. Después me enteré que la rubia era la actriz Tilda Swinton y que no se trataba de una fotografía publicitaria sino de un fotograma de la película del director Luca Gudagnino, Io sono l´amore. Sólo analizando la fotografía ya me imaginé toda la historia, una mujer sofisticada a finales de los años cincuenta se enamora del hombre equivocado, sufre y la historia termina mal, tenía muchísimas ganas de verla, me imaginaba a Tilda Swinton calzada con unos Ferragamo corriendo por Milán para darse cita con su amante. Hace tan sólo unos días conseguí verla ya que se me escapó en el cine. Quienes la han visto saben perfectamente que la historia se desarrolla en Milán pero en pleno siglo XXI y que Tilda no se calza nunca unos Ferragamo.
Io sono l´amore empieza de forma prometedora con una secuencia inicial que resume en veinte minutos las claves de toda la película, la casa de la familia Recchi, la ciudad cubierta por la nieve, el interior sobrio, racional y elegante, la familia reunida en una cena que se sirve cuidadosamente, donde los platos aparecen y desaparecen de forma cronometrada, estéticamente este inicio es perfecto. Pasan los meses, llega el buen tiempo y Tilda Swinton aparece elegante paseando por la cubierta del Duomo, avanza la primavera y nos trasladamos a San Remo donde la película abandona el esteticismo y el orden sobrio de la primera parte para derrapar en una serie de escenas vivaces, coloridas y algunos encuadres que pretenden ser artísticos y son bastante absurdos. En el final de la película no hay rastro de planos bellos y vuelve cierta oscuridad con un final que calificaría de histérico. Tengo que explicar que a mi una película ya me entretiene por el sólo placer de contemplar ciertas escenas, donde haya una arquitectura bonita, planos hermosos de la naturaleza, me entretengo simplemente “mirando”, esto ya sé que no es suficiente para calificar una película como buena y entonces quizás Io sono l´amore no lo sea, pero definitivamente tiene elementos que la hacen original y un homenaje a Hitchcock que a cualquier seguidor conquistaría. Los Recchi son una familia en las que los hombres les gusta rodearse de mujeres bellas, seguramente para contemplarlas sin más, el problema es que puede que esas mujeres se nieguen a ser meros objetos estáticos, así también la película se complace en la composición de imágenes bellas faltándole probablemente algo más de sentimiento.
La he vuelto a ver por esa primera secuencia y por esa casa para cuya fachada y algunos detalles han utilizado la Villa Necchi Campiglio en el centro de Milán, casa diseñada por el arquitecto Piero Portaluppi entre 1932-1935 y que sigue los dictados racionalistas de la escuela italiana de Giuseppe Terragni deudora a su vez de la Bauhaus. La casa es lo más hermoso de ver, las luces futuristas como de cine en su entrada principal, sus dobles puertas acristaladas entre las que se disponen plantas, su escalera con lajas de madera y sus baños con grandes espejos que no reflejan más que la soledad.



*Last year I saw a picture of a Hitchcock style blonde with the Milan Duomo façade behind and a Hermès purse on the side, I thought that it was an add of the famous French house in a subtle homage to Hitchcock, the Duomo did not fit properly in that picture but we know luxury is always international. Some days after I found out that it was not an ad and that the Hitchcock blonde was indeed the actress Tilda Swinton that played the main role in Luca Guadagnino´s film Io sono l´amore, quickly I composed the whole story in my mind imaging Tilda Swinton wearing a pair of Ferragamo shoes and running across Milan to encounter her lover in a secret date during the 50 decade. A sophisticated woman in love with the wrong man, a story with a sad end. Those who have seen the movie perfectly know that the story takes place nowadays and even more Tilda never wear a pair of Ferragamo shoes.
Io sono l´amore initial sequence reveals in twenty minutes all the essential elements of the film, the house of the Recchi family, elegant, rational, sober, the snow covering Milan, the family reunited in a supper carefully served, with dishes that punctually appear and disappear, it is a beautiful star. Month passes and good time comes while we see an elegant Tilda Swinton walk over the Duomo roof, spring advance and we travel to San Remo where the tone of the film changes and vivid scenes start full of color, we will see sensuous beautiful images and others allegedly artistic yet absurd. At the end the aesthetic disappear, images are darkened and scenes succeed hysterically. I have to explain that I find movies attractive by the simple fact of the beauty of some of some scenes, I have pleasure by only “watching” a film, I know splendid scenes are not enough to create a good movie and therefore it might be possible that Io sono l´amore would not be exactly a good movie, but it has some original elements and a clear homage to Hitchcock that any fan will love. The Recchi men love to be surrounded by beautiful quiet women however the problem is that sometimes the beautiful “objects” are not resigned to be quiet, the film is a succession of pretty scenarios and objects but it is limited in emotions.
I have seen it twice just for the first sequence and for contemplating the house, the façade and some interiors have been shoot in the Villa Necchi Campiglio situated in Milan city centre, designed by architect Piero Portaluppi between 1932-1935, is a rationalist house under the influence of Giuseppe Terragni architecture school also following Bauhaus artistic theories. The house is astonishing, the futuristic lights over the main door, the entrance with two glass doors and plants in between, the wood details over the staircase and the big mirror on the bathroom reflecting nothing but loneliness.

Para saber más sobre la Villa Necchi Campiglio visiten http://www.casemuseomilano.it/ y sobre el arquiteco Piero Portaluppi visiten la página de la Fundación Portaluppi en Milán http://www.portaluppi.org/ / If you wish to know more about the Villa Necchi Campiglio visit the site http://www.casemuseomilano.it/ and you might also want to visit http://www.portaluppi.org/ the site of the Portaluppi Foundation with information about the works of Portaluppi.


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