miércoles, 13 de abril de 2011

El tartamudeo alegre de los Arctic Monkeys



Primero leí sobre los Arctic Monkeys antes de realmente escuchar a los Arctic Monkeys, me encontré con una fotografía y un pequeño artículo en una revista de esas que sacan a grupos de música que como dicen en España “no conoce ni Dios”, hace algunos años ya, poco después de leer el artículo en París empezaba a sonar en todas partes una canción así como pegadiza y un poco entrecortada el título estaba formado por todo el estribillo y contenía en él el espíritu de la canción, sabrán ya que era I Bet You Look Good on the Dancefloor. Cuando leí el artículo aún sin haberlos oído ya me cayeron bien, un grupo que tiene el suficiente sentido del humor como para llamarse Arctic Monkeys merece más que el beneficio de la duda.
Lo que me gustó de ellos es ese estilo (en sus primeras canciones no tanto en las últimas) que tienen como de ir corriendo con los instrumentos y esa voz que parece que tartamudea y que no le dará tiempo a cantar lo que tiene que cantar. Me parecen divertidos y originales aunque otros grupos han seguido su estilo y como sucede casi siempre lo que ellos tenían de novedoso ahora se encuentra repetido y copiado por muchos otros, pero eso no les resta el ser uno de los mejores grupos de música de los últimos 5 años.
Su primer álbum “Whatever people say I am, that´s what I´m not” representa el inicio apresurado y febril de unos músicos con un deseo de experimentar y divertirse, su último trabajo o al menos lo que he oído es ya otra cosa (Don´t sit down ´cause I´ve moved your chair), mucho menos fresco y divertido pero quizás represente mejor lo que ellos como músicos desean expresar, sus letras han ido cobrando importancia y se sitúan en la línea del rock alternativo e intelectual de los años 90. Desde el primer álbum hasta Humbug hay una trayectoria que desemboca en unos sonidos más pausados, más oscuros, con una conexión con lo que hicieron The Strokes, se podría decir que en este ya no “tartamudean”, ya no puedes bailar My Propeller o Red Right Hand pero tienen estas canciones mayor peso y profundidad que las primeras. Arctic Monkeys han evolucionado y eso es lo que uno siempre espera de los buenos grupos, que no repitan una y otra vez la fórmula que les hizo ser conocidos y que nos muestren por donde les ha llevado el camino de la creación.
A propósito de la repetición de canciones se oye mejor música en las peluquerías  (de gente joven) y sobre todo en las tiendas de ropa que en los bares, y es que me encanta Alaska, REM, The Cure y tantos otros pero esos músicos tienen algo más que Bailando, Happy Shiny People o Friday I´m in Love, por no mencionar que ya estamos hartos de escuchar los mismos éxitos de la época de los cassettes de U2, Blondie, Gloria Gaynor o de que estén resucitando una y otra vez Thriller. Oír 20 de Abril del 90 (o como se llame esta canción) lo confieso hace que salga del bar. Supongo que en los sitios dedicados a la música “bailable” esto será parecido, sólo les sugiero que apuesten por la nueva música incluso por grupos locales, cosas poco conocidas pero que siempre pueden sorprendernos, está bien recuperar la buena música pero no pasar toda la noche recordando el pasado.
Pensé en titular este post ¿A quién no le gustan los Arctic Monkeys?, me dí cuenta que el problema no es que te gusten o no, es que aparte del I bet… pocas veces tendrán algunos oportunidades de oírlos en sus salidas nocturnas, en caso de que no sea así les digo siéntanse afortunados, mientras tanto para nosotros el plan es oír lo que nos gusta antes de salir y después preparamos para sufrir a los dj rezando porque nos emocionen con algo nuevo, en cinco años seguro nos ponen algo del 2011.


*First I have read an article in a modern magazine about the Arctic Monkeys before actually heard them, that happened some years ago, few months after I started to hear all over Paris that catchy song that you all know by now “I Bet You Look Good On The Dancefloor” a good title that represented the whole spirit of the band. I thought a group who had the sense of humor to baptized themselves with such a name deserved all the credit.
What I liked from their first songs was that peculiar style of playing like they were running and that special voice stammering like if they would not have the time to sing all they wanted to. Even though that original style has been copied by a lot of others group we can´t deny Arctic Monkeys are one of the best band in the last 5 years.
Their first album “Whatever people say I am, that´s what I´m not” shows the beginning of a band with a big desire to experiment and “run”; what they have published of their last album (Don´t sit down ´cause I´ve moved your chair) is a complete different story, less fresh and funny but mature and I guess they are playing what they feel represent best their latest artistic searching. From their first album until Humbug their songs has been transformed with a deep sound, even obscure that connect them with the intellectual underground music of the 90´s in a similar evolution like the one that experimented The Strokes. You cannot dance My Propeller or Red Right Hand yet they have a powerful sound and lyrics. No doubt the band has evolved and that is what we all expect artist to do, to show us the path their creation is following.
Arctic Monkeys have not stayed in the same formula that made them famous and that is what is disgusting of some pubs nowadays, you can hear better music sometimes in a shop that in a pub, I like a lot REM or The Cure but how long will we have to listen Friday I´m in Love or Happy Shiny People, there is more than that and sometimes we miss having the opportunity to hear some new ideas even from local groups that find it difficult to play and show their work to the audience. So that is why we play at home what we like while preparing ourselves to go outside praying to hear something “new”, something funny, something that makes you think, a fresh air like Arctic Monkeys.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
La Costa Esmeralda por La Costa Esmeralda se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.