martes, 28 de junio de 2011

Pacific Palisades




Debido al calor agobiante de estos días que nos hace añorar (qué incoherencia) cierto viento frío del otoño he empezado a pensar en cierta isla de playas hermosas, en las casas que tienen piscinas, en las maravillosas casas californianas de los años cincuenta y sesenta, asomándose desde las laderas hacia el infinito, he recordado las casas de Richard Neutra e imaginando la casa que a mi me gustaría he recordado la de Charles Eames y Ray Kayser mejor conocidos como los Eames, los arquitectos-diseñadores que cambiaron la forma de entender la decoración.
La famosa casa de los Eames se diseñó con ayuda del arquitecto Eero Saarinen, autor entre otras obras de la sugestiva terminal TWT del aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York; se encuentra en Pacific Palisades, California y fue construida entre 1945 y 1949. La planta es alargada siguiendo la racionalidad de los planteamientos de Frank Lloyd Wright o de Mies van der Rohe, pero la fachada acristalada tiene puntos de color, algunos cristales han sido sustituidos por divertidos paneles blancos, azules o rojos, en un juego que recuerda al movimiento De Stijl que en la década de los veinte imprimió a la racionalidad la fuerza del color, en el caso de la casa de los Eames el uso del mismo es más espontáneo, más divertido. Pequeños helechos crecen al pie de la fachada y los árboles se multiplican en el exterior de la casa, esto contribuye a restarle seriedad y a que nos parezca cálida, aunque no supiéramos que además la vistas de la casa se extienden sobre bellos acantilados. En el interior es donde se encuentra todo lo que fue, aplicada al diseño, la filosofía de Charles y Ray Eames, colores vivos, espacios abiertos, muebles sencillos, mezcla de materiales nobles y otros más humildes como el plástico o el papel y una apertura hacia el exterior, un interés por lo nuevo.
En esta casa hay espacio para pequeños cojines en el suelo, recuerdos personales probablemente de algún viaje, montones de libros y muebles que hoy son copiados y homenajeados, porque son cómodos, porque no son pretenciosos, porque muestran el sentido del humor de quien los ideó y seguramente también de quien los posee. La casa es netamente una estructura industrial por cuanto es de acero, la idea era que su construcción fuese rápida, moderna y económica pues fue una de las muestras para el proyecto Case Studies cuyo fin era buscar propuestas de viviendas para la clase media pero con cierta personalidad y comodidad, el tejado es como el de cualquier nave industrial y sin embargo nadie podría decir que se trata de un espacio frío o impersonal. A algunas personas el hecho de vivir en una casa prefabricada o con un mínimo componente industrial les horroriza, por mi parte la casa en la que viví mis primeros años es prefabricada, aunque ya no vivimos en ella sigue en pie en perfectas condiciones y también como la de los Eames estaba llena de esos detalles domésticos que hacen de una casa un hogar.
Sin duda no me importaría en absoluto contar con una de las Wire Chair de los Eames, son curiosas sus patas como de pájaro, o con una de sus sillas del Plastic Group o por qué no con La Chaise, con ese intrigante agujero que no se sabe muy bien si es para que puedas meter la mano en caso de que se te caiga algo o para acomodar un divertido cojín en color chillón, los materiales de estas sillas son el plástico y el aluminio pese a sus modestos materiales son hermosas y acogedoras, siendo diseños considerados ya como clásicos no han perdido la gracia con la que fueron concebidos, esa alegría que creo que hasta los que las compran por presumir tienen que sentir.








*Because of the intense heat we are suffering these days in Spain (we even miss the cold wind of the autumn) I have been thinking about certain island that I love, then I started thinking in those fortunate who have a pool in their houses and that made me think about the beautiful Californian houses of the 50´s and the 60´s, the Richard Neutra incredible houses, and thinking how I would like my own house to be in case I could have one in California I instantly remembered the house of Charles Eames and Ray Kaiser, better known as the Eames.
The famous Eames´s house was designed with the help of the architect Eero Saarinen, among other interesting works he is the author of the suggestive TWT terminal at the John F. Kennedy airport in New York. The Eames house has been built between 1945 and 1949 in Pacific Palisades in California. The plan is elongate and rational as the Frank Lloyd Wright or Mies van der Rohe houses but in the façade some  glasses has been replaced by colored panels, in red, white or blue, remembering the houses of the De Stijl, the architectural movement which during the twenties used touch of colors in rational spaces, in the Eames house the use of color is emotional, spontaneous. Little ferns grow on the side of the façade and big trees are found in the front garden, these elements made the house warmer and less rigid, event if we ignore that the houses views are the nearby cliffs. Inside the house the true Eames philosophy of life is developed, bright colors, simple furniture, mix of rich material and modest ones as paper or plastic, an open house, a curiosity for all that was modern.
In this house there is space for cushions on the floor, a lot of books, little souvenirs and furniture designed by the Eames nowadays copied and admired, the designers pay tribute to them because they are comfortable, they are not arrogant and show a sense of humor maybe not only of those who designed them but also of the ones who buy them. The house is basically an industrial construction, made of steel, as part of the Case Studies project it should be modern, economic and easy to build because the idea was to provide the middle classes with comfortable and original houses, the roof is like the ones of the warehouses and yet nobody could dare say this is a cold, impersonal space. Some people find disgusting to live in a prefabricated house or in a industrial place, my own experience has been good, I spent my first years with my parents in a prefabricated house and like the Eames house it was full of little personal details that made our lives pleasant.
Without doubt I would no mind to own one of the Wire Chair of the Eames, with those legs similar to the ones of the birds, or I would not mind to have one of the Plastic Chairs or La Chaise with that curious hole which I don´t fully understand, is it place so we can introduce our arm to pick something from the floor or is an invitation to add a colorful cushion?; these chairs are made of plastic and aluminum, they are cute and cozy, even thought they are considered already as classics they are full of joy, a joy I believe that even the people who buys them just for impress others have to feel.



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