miércoles, 6 de julio de 2011

Los Miserables



Recientemente he terminado de leer el volumen I de Los Miserables. Es como todo el mundo sabe la historia de Jean Valjean, pero también de varios “miserables” que se cruzan con él, la Fantine, Cosette, Marius. Gracias a la historia podemos conocer detalles sobre la batalla de Waterloo, la sociedad de la Restauración, los acontecimientos políticos posteriores a la Revolución Francesa así como una detallada descripción de las calles y barrios de París, que Víctor Hugo retrata como muy cambiado respecto a su juventud y que hoy sólo conserva en una mínima parte los rincones que él tan bien relata.
Jean Valjean es un preso condenado a trabajos forzados a perpetuidad que a pesar de haber conseguido lo que se supone es el fin de la pena y de todo el derecho penal, la rehabilitación, siendo un próspero empresario, generoso y tolerante, es condenado a volver a prisión y su rehabilitación se interpreta como una burla al sistema carcelario. Cuando es descubierta su huida, debido a un error otra persona está a punto de ser enviada a prisión por él, Jean Valjean pasa una noche entera de angustia pensando en lo que debe hacer mientras el lector desea que no diga nada pues sabe que no habrá piedad para con él. Pero mientras más le desprecia la sociedad más se muestra honesto y digno Jean Valjean, el miserable, que confiesa evitando así que otro hombre pague su pena.
Cuando empiezas a leer te horrorizan esos sistemas de justicia en los cuales las condenas eran desproporcionadas y las condiciones personales de los delincuentes no eran en absoluto tomadas en cuenta, empujados por el hambre y la falta de un trabajo, al robo, los miserables son enviados a prisión con el fin de que nunca más vuelvan a mezclarse con la sociedad. Muchas cosas han cambiado y al menos existe un Derecho Internacional que intenta asegurar un respeto generalizado a los derechos humanos pero también es cierto que a diario, incluso en las sociedades más avanzadas, se encuentran casos en los que la justicia ha sido mal aplicada, en los que la injusticia producida es mucho mayor que el delito supuesto o real que se intentaba condenar. Sociedades en las que una parte de la población por su género, raza, religión o condición sexual no tienen los mismos derechos.
Al final de esta primera parte del libro hay un rayo de esperanza aunque como siempre en el caso de los miserables la alegría no será fácil de conseguir y tendrá un componente de tristeza también, este párrafo introduce con bonitas palabras ese rayo de esperanza final que es el amor: “Vamos, venimos, soñamos, hablamos, reímos. De pronto nos sentimos así. Es el fin. El engranaje nos atrae, la mirada nos ha atrapado. Te ha atrapado no importa quién ni el cómo, a través de tus pensamientos perdidos, a causa de una distracción. Estás perdido. Por completo. Una unión de fuerzas misteriosas se hace dueña de ti. Luchas en vano. No hay ayuda humana posible. Irás de engranaje en engranaje, de angustia en angustia, de tortura en tortura, tu, tu espíritu, tu fortuna, tu futuro, tu alma; y según estés en poder de una criatura mezquina o de un corazón noble, sólo saldrás de esa maquinaria terrible desfigurado por la vergüenza o transfigurado por la pasión”. Transfigurado por la pasión he dejado a uno de los personajes, otros huyen buscando una vida tranquila, otros murieron sin recibir la justicia que hubiese sido deseable. De Los Miserables se aprende que no importan las ropas raídas, las humillaciones, las privaciones o la injusticia de la burocracia, sólo la dignidad importa, la dignidad que ni siquiera la miseria más extrema puede destruir del todo.
Esta fue una de las críticas escritas al momento de salir la obra “Los Miserables es una inoportuna llamada de atención a una sociedad demasiado pagada de sí misma y demasiado poco preocupada de la eterna ley de la fraternidad, un alegato a favor de los Miserables (esos que sufren por la miseria y que la miseria deshonra)”, esta crítica la escribió otro grande de la literatura francesa, Charles Baudelaire, su sociedad se asemeja a la nuestra y supongo que más o menos a la de todos los tiempos, por eso Los Miserables seguirá siendo un inoportuno revulsivo que nos hace reflexionar.






*I have recently finished the book I of Les Miserables, this novel as everybody knows is the story of Jean Valjean, and also of those who cross him like Fantine, Cosette or Marius among others. Thanks to the novel we visit the Waterloo battlefield, we know how the French Restoration society was like, what happened in France after the Revolution and Victor Hugo makes a complete description of the streets and neighborhoods of Paris so changed from the Paris of his youth, a city that no longer exist with the exception of some corners here and there.
Jean Valjean is a prisoner condemned to forced labors for the rest of his life although he has achieved what is supposed to be the purpose of the penal law, the rehabilitation, he becomes a prosperous businessman, tolerant and generous. When his escape is discovered another person is going to be send back to jail by mistake in his place, the readers wishes Jean Valjean would not say anything because we all know the justice will not have mercy of him, instead Jean Valjean confess because no matter how many times or in how many ways the society hits him he remains honest and honorable.
Once you start reading the novel you are terrified by the conditions of justice those days, the criminal personal circumstances were never taken into account and the condemns were extremely longs, we have nowadays at least an International Right that pretends to protect human rights in all our societies yet even in the most civilized ones we can always find cases of injustice, sentences worst than the alleged or the real crimes they try to punish. We have societies were part of the citizens because of their genre, religion, race or sexual conditions don´t have the same rights.
At the end of the first book there is still a little touch of hope, even though for the miserable there will not be joy without sadness. The hope is the love described in these beautiful phrases “We go, we come, we dream, we talk, we laugh. All of a sudden we feel like this. It is the end. The machine attracts us, that look  has caught us. You are caught no matter how or by who, through your thoughts, because of a moment of distraction. You are lost. Completely. Mysterious forces got you. You fight in vain. There is no human help. You will go from cogwheel to cogwheel, from anxiety to anxiety, from torture to torture, you, your spirit, your fortune, your future, your soul; and depending if you are under the influence of a mean creature or a noble heart, you will just come back disfigured by shame or transformed by passion”. I have left one of the characters transformed by passion, others run to have a quiet life, others died before receiving justice. You learn from this novel that is doesn´t matter the worn out clothes, the humiliations, the hardships or the unfair bureaucracy, only honorability counts, the honorability that not even the misery is able to destroy.
One of the critics made at the time the novel was written said: “Les Misérables is a unwanted call of attention to a society so much in love of herself and not too worried by the eternal laws of fraternity, a plea in favor of the miserable (those who suffer from misery and those who the misery dishonor)”, this text was written for one of the big writers of France, Charles Baudelaire, his society is similar to ours and I guess similar to all societies of all times, that is why Les Miserables continues to be an unwanted lesson that makes us reflect.

P.D: ¿Recuerdan esta fotografía de una niña afgana tomada para National Geographic por Steve McCurry en 1984?
P.S: Do you remember this picture of an afghan girl taken by Steve McCurry in 1984 for National Geographic?

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