viernes, 30 de septiembre de 2011

Hay bandas que nunca mueren: Soda Stereo



Si hay una banda, un grupo, una música que haya marcado a toda una generación de latinoamericanos, esa es Soda Stereo, parafraseando el título de una de sus canciones más rotundas, Ella usó mi cabeza como un revólver, yo titulo esta entrada Hay bandas que nunca mueren pues eso es lo que ha ocurrido con Soda Stereo, un grupo declarado oficialmente muerto por sus integrantes en 1997 para resucitar una década después y seguir en estado latente. Gustavo Cerati su cantante y miembro más conocido espera despertar de un coma que se prolonga ya demasiado tiempo.
Si vives en Caracas, Buenos Aires, Ciudad de México, si simplemente rondas los treinta y algo y vives en Latinoamérica y te gustan Soda Stereo, probablemente hayas estado en algunas de las sesiones de El Último Concierto, la despedida oficial del grupo en 1997. Yo también tenía entrada para el concierto de Caracas pero (y de ahí que mi entrada esté completa, sin romper) no pude ir. Siempre he lamentado no haber podido estar en ese concierto, al que muchos de mis amigos fueron y que ha quedado en su recuerdo como una de esas cosas que no se olvidan jamás.
Lo que canciones como En la ciudad de la furia, Persiana Americana, Cuando pase el temblor, El séptimo día, evocan en mi es un montón de recuerdos de cómo era la ciudad en la que crecí entre los años ochenta y noventa, un caos que crecía a toda velocidad pero donde aún muchas cosas eran posibles, una juventud con ganas de viajar, aprender y experimentar, fue al revés que para otros países el fin de una buena época en la que empezaron los primeros problemas económicos graves para Venezuela, y aún sin embargo había muchísimas posibilidades porque muchas cosas estaban por hacer. Desde Caracas se emitía un programa de vídeos musicales llamado Sonoclips que para nosotros era una ventana para descubrir a grupos venezolanos como Sentimiento Muerto que nos acercaban a lo que se hacía en Inglaterra o en Buenos Aires.
Canciones como Ameba o Primavera 0, llevaron a Soda Stereo a algo más allá de la actitud punk y las guitarras acompañadas de letras poéticas, se abrieron a la experimentación de los noventa y de los nuevos sonidos que ya estaban superando al grunge desde Bristol.
Lo que Soda Stereo significó para mi fue la entrada hacia la buena música que se hacía en español, que también podía ser diferente y tener unas letras con las que yo me identificaba mucho más que con la música “latina” al uso, contradictoriamente gracias a la apreciación de la música de Soda pude llegar a esa música latina que a veces menospreciábamos pero que tiene en Rubén Blades, Celia Cruz o Willie Colón dignos exponentes, revolucionando ellos también en su estilo la música del momento. Las canciones de Soda Stereo, Fito Páez, Dermis Tatu, Desorden Público, Café Tacuba u otros eran para nosotros a finales de los noventa el acompañante lógico y natural de Air, Nirvana, Daft Punk, Portishead, Alice in Chains, Massive Attack o Bjork, en una ciudad con 40º a la sombra algunos nos empeñábamos en ser distintos y en eso Soda Stereo siempre fueron maestros.
Las razones por la que Soda Stereo es un grupo que seguirá sonando, que seguirá siendo contemporáneo, son su deseo por conocer la música del momento y matizarla a través del filtro de su estilo y sus conocimientos como músicos, estuvieron siempre en la vanguardia, mirando hacia lo que se hacía fuera de su país, de su continente, sin miedo a mezclarlo con sus propias tradiciones musicales, con otros experimentos más personales, un camino propio pero siempre conectado con lo que se creaba en el momento. Soda Stereo es mucho más que De música ligera y su canciones nos han acompañado a través de los años y seguirán estando ahí trascendiendo el momento, porque hay bandas que no mueren.


*Soda Stereo has been one of the most important bands in Latin America between the 80s and the 90s, they evolved from punk to electronic always with an original style, authentic and unique, with poetic lyrics that made this band to be a real symbol for an entire generation that was trying to find their own path while trying to get connected with the music made in the UK or the USA, a generation who felt different in a continent revolved by immense contrasts and political troubles. This particular style explains why Soda Stereo will never die for us and their music always “avant garde” will be remember and it is now a classic.
If you wish to discover them I suggest you to listen to what they have composed not exactly in order, explore the incredible sounds of their album “Dynamo”, experimental music in Spanish and then come back to their beginnings with “Signos” and one of the most famous of their songs “Persiana Americana” and jump again to the their last creations and listen “Ella usó mi cabeza como un revólver” to have a slight idea of what Soda Stereo music is and the meaning this had in Latin America during the transition between the 80s and the 90s.

jueves, 15 de septiembre de 2011

La piel que habito / The skin I live in




De “La piel que habito” lo que debe ser destacado en primer lugar es su música, Alberto Iglesias ha hecho un trabajo extraordinario manteniendo a través de sus composiciones la intriga, el suspense, el misterio y al mismo tiempo siendo sutil pues su música no avasalla sino que completa la fuerza y el colorido de las imágenes así como el transcurrir de la historia, la película sin esta poderosa banda sonora no sería la misma y será uno de sus elementos más recordados.
Como es habitual en las películas de Pedro Almodóvar en “La piel que habito” la escenografía tiene también un importante protagonismo, los colores estridentes y los mosaicos con regusto entre tradicional y art-nouveau de “Volver” o “Todo sobre mi madre” se han dividido en este caso para concentrarse en puntos de color, que se encuentran en las alfombras, en algún sillón, o sólo como pequeñas referencias casi escondidas, una decoración más contenida quizás por el tono “negro” de la película pero no sobria.
Del trabajo de los actores tengo que decir que me sorprendió Antonio Banderas, actor del que no he soportado ninguna de sus películas, no sé muy bien si porque no ha escogido temas que a mi me interesen o porque no me gusta como actor, supongo que ambas cosas, en este caso su papel es creíble y está hasta atractivo, sin embargo considero que la protagonista absoluta es Elena Anaya quien tiene una mirada sugestiva y una fuerza interpretativa que reside en su propio cuerpo no sólo en sus diálogos.
La historia es complicada, retorcida y al principio no está muy claro cual es el tono y la intención de la película, que no creo que sea conscientemente ser un film del género “negro”, creo que es una historia muy oscura que ha sido llevada a la pantalla por un director con una forma de hacer cine muy particular que se hace presente también en este caso, no sería posible pensar que Almodóvar no va a introducir sus diálogos surrealistas, sus mujeres al borde de un ataque de histeria y sus psicópatas que son buenos, son malos y son simpáticos.
Las críticas no han sido buenas pero a mi me gustó bastante, creo que hay que atreverse a probar lo diferente, a romper con nuestras propias rutinas y eso es lo que ha hecho Almodóvar, no volver a repetir lo que todos conocemos de él y mostrar lo que quizás sean sus nuevos intereses.
Las películas de Almodóvar en si no poseen un final, queda todo en suspenso y sólo nos queda imaginar, en este caso por el tema que trata esta película, las especulaciones sobre como continúa la historia seguro que serán de los más variado.
Nota preferentemente para mujeres: fíjense en una escena en la que Elena Anaya recibe  variado maquillaje, una delicia ver todos los lápices, sombras y polvos que salen en pantalla.





*The best thing of “The skin I live in” is without doubt the soundtrack, Alberto Iglesias, a Spanish musician has made an extraordinary job, through and thanks to his music the tone of the film, the mystery, the suspense is kept. At the same time the music doesn´t hide the scenes is just there as the perfect companion. The music will remain in your heads and will be remember for long time.
“The skin I live in” is Almodovar´s and that is evident in the touch of colors on the sets, of course it is far away, being (as it is described) a “noir” film, from other of his creations as “Volver” or “All about my mother” with their bright colors or their art-nouveau mosaics, in “The skin I live in” colors are concentrated, in the carpets, in the sofas, on the walls, partially hidden.
Regarding the actors I have to admit that Antonio Banderas really played his role very well, I even believed him and found him attractive, all his previous film were unbearable for me, although the absolute prominence in the screen was held by Elena Anaya, she has such suggestive eyes and a body that speaks and express the feelings even more than her words.
The story is complicated, twisted and at the beginning not at all clear, you don´t know if you have to laugh or be afraid, I don´t buy the idea that this is a noir film, it is more a obscure story transformed by a director with a particular way of conceiving cinema, it is not possible to watch an Almodovar film without his touches, his hilarious dialogues, his powerful women sometimes hysterical, his psychopaths who are bad, good, nice.
Reviews in Spain has not been good, I like it very much and I do believe is courageous to break with our routines, with our own conventionalisms, Almodovar has not made exactly what was expected from him.
Almodovar´s film haven´t a define end, the audience have to complete the story, in this case because of the main subject of the film, the discussions about the continuation will be very diverse.
Note especially for women: Attention to one scene when Elena Anaya receives a set of make-up, an incredible combination of pencils, shadows, powders, a pleasure for the eyes.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

The Wire




¿De qué trata The Wire? me lo preguntaba todo el tiempo al leer críticas y elogios constantes sobre esta serie hacia el año 2004 después de dos años de su estreno. Las fotografías y en general las reseñas sobre ella me decían que se trataba de una serie sobre tráfico de drogas, sobre bandas, sobre policías, sinceramente no me interesaba en absoluto y no tenía ninguna intención de verla. Pero una vez que vi los primeros capítulos de Tremé empecé a pensar que debería hacer el esfuerzo de comprobar que era eso que tanto atraía a la gente de The Wire, al principio la serie no me gustó tanto como esperaba, pero al final de la primera temporada ya tenía decidido verla entera, ¿por las tramas de asesinatos, tráfico de drogas y las investigaciones policiales? no, aunque estos aspectos conforman el desarrollo de la historia y están muy bien explicados, de forma realista y me imagino que bastante fiel, lo que me interesó de The Wire y supongo que a cualquiera que la vea es la forma de construir a los personajes, el retrato de una ciudad, Baltimore, que sale deprimida, atrasada, desordenada y donde no hay mucha esperanza de cambio. Las muertes se suceden en las zonas más pobres del Este y el Oeste y esa violencia constante sólo es objeto de atención cuando son las clases medias o ricas quienes las sufren. El problema de esto, como se ha comprobado en ciudades como Sao Paulo, México D.F. o Caracas es que la violencia de las favelas, de los distritos apartados, de los “ranchos” termina siempre en las calles, iniciando una guerra donde todos terminan perdiendo.
La serie consta de cinco temporadas, la primera presenta los mecanismos del tráfico de drogas en las calles de Baltimore, la defensa de las esquinas del trapicheo por parte de los grupos que compran y distribuyen la droga, recorres a través de los capítulos por donde fluye el tráfico y también lo más importante, el dinero, el que se lava mediante la compra de bienes inmuebles, la compra de políticos, jueces y policías. Todo es más o menos como pensamos que es pero se muestra tan real que asusta imaginarse a los políticos de cualquier ciudad, no sólo de Baltimore, comerciando con sus intereses, haciendo la vista gorda ante el tráfico de drogas, o de inmigrantes, o de influencias.
La segunda temporada se centra en el Puerto de la ciudad, como el declive de los astilleros y de la actividad en el Puerto empuja a los sindicatos a aceptar participar en el tráfico, a saltarse la norma para sobrevivir a la inexorable ley de la oferta y la demanda de un sistema económico que no entiende de tradiciones ni grupos sociales ni de trabajadores. La tercera temporada vuelve a los vericuetos de  la guerra por el control del tráfico, con un retrato puro y duro de la violencia en las calles tal como ocurre ahora mismo, en este mismo momento en que esto escribo o esto lees, en tantas ciudades, con gente que muere por encargo, gente cuya vida no vale nada y por la que nadie se preocupará.
La cuarta temporada para mi es la mejor, todo depende de cual sea tu interés especial, en ella por una parte se muestra el sistema educativo público en la ciudad, como la degradación de los servicios públicos y en especial el educativo son la puñalada definitiva sobre un grupo de gente sin oportunidades, si la educación no les ofrece una salida, si no los prepara para abandonar las calles y las actividades delictivas, si ni siquiera puede considerarse educación por la falta de interés, materiales, ¿cómo rescatar a los niños, a los jóvenes?, yo sólo creo en la educación como método para erradicar la pobreza, el atraso y también la violencia, si no se cuida la educación se pierde toda posibilidad de terminar con el círculo vicioso de muerte y miseria. Por otra parte está el retrato de la política y sus entresijos, tema que también me fascina, y ese es el término que siento por la política, me interesa enormemente en la misma proporción en la que me produce repulsión, ¿qué hace que muchos políticos quieran cambiar el mundo y luego sean ellos quienes contribuyan a destrozarlo todo?, las circunstancias del sistema al cual tienen que adaptarse, la corrupción ya aceptada por los propios ciudadanos, la falta de medios y de imaginación, pero también y eso es lo esencial el deseo de poder, el poder pasa a ser lo primero por encima del propósito de cambio, se mantiene la necesidad de transigir con lo intolerable a cambio de no perder el poder.
La quinta y última temporada es la definitiva caída de la venda sobre los ojos, la política es lo que es y no va a cambiar, sólo cambian sus protagonistas, quienes no quieren ser parte del sistema viciado deben salir de él en busca de otros caminos, las buenas intenciones no son suficientes para cambiar los problemas de una sociedad, el fin no justifica los medios y el periodismo que puede ser el arma para destapar la corrupción, la mentira, está más al servicio del poder de lo que nos podamos imaginar. Sólo hay intereses y a su sombra los ciudadanos, que hacen sus vidas, que sobreviven, que intentan mantener su honestidad o al menos no formar parte de la farsa.
The Wire es dura, sin concesiones, ni siquiera a la propia ciudad que sólo está mostrada con cierta belleza al final, pero no es una serie para esperar un final feliz porque es toda ella un retrato periodístico exhaustivo de las miserias del poder, en la política, en la justicia, en las calles, es Baltimore pero podría ser un poco tu ciudad.










*I realize it is too late to write a review about The Wire, since it has been aired from 2002 to 2008, however I always wondered what the series was about?. I read a lot of critics, all of them telling how good this series was but I didn´t feel attracted to see a story about street bands selling drugs and being chased by polices in the city of Baltimore. However and after the suggestions of my husband and seeing some chapters of Treme I thought that the series should have something, at first I didn´t like it as much as I thought yet at the end of the first season I was really curious about the story and wanted to see it all. Because of the drug dealing, the police investigations, the mysterious homicides? Not exactly, I would say because of the way the characters have been conceived and the portrait of Baltimore, chaotic, dirty, violent, with no much opportunities, exhausted by the violence on the street, a violence that is just significant when it touches the middle classes not the poor ones, as it happens in Sao Paulo, Mexico or Caracas when the violence is growing in the misery neighborhoods it ends by getting into the cities, starting a war everybody will loose.
The series is divided in five seasons, the first one shows the bands selling drugs on the streets, taking care of their “corners” and defending their business, you follow the dirty money until the top of the pyramid, the investment on real state, on political campaigns, the bribery of judges, polices. The description is more or less how we could imagine this world was, but it is show in a very vivid, real way.
Second season is focus on the Port and how the union have to accept playing the game and form part of the drug dealing to not disappear, swallowed by an economic system that it is not capable to respect traditions, social groups, workers. The third season develop the war between bands, the constant violence, the death of people the exact way it is happen right now that I am writing this or you are reading this in some cities, deaths of people nobody cares for.
Fourth season for me is the best one, of course this depends on your personal interests as I do believe education is the key to finish the spiral of misery and death, if there is no education what opportunity will the kids, the young have? How they will quit the streets if they do not have future out of them? Can we call education a system with no real interest in teaching, with no budget, with no materials? On the other side the fourth season explains how politic game is cooked, the influences, the good purposes, the connection with the people on the streets and finally the victory, the power and  the slap of reality, the necessity to concede in order to not lose power and the old practices starting again and again, politics fascinate me at the same proportion it disgust me. How come people who thought about changing the world end by destroying it a little bit more?
The end of the series, the fifth and final season is the revelation of the truth, as it is not as we would like it to be, politics will not change, the honest will have to move aside if they want to survive, the good intentions are not enough, the purposes not always justifies all the actions and journalism that should be the last weapon to discover, to denounce, is at the service of the power, more than we can even imagine.
The Wire is hard, is violent, there is no happy end of the story, there is not beautiful landscape of Baltimore, just a little at the end, is a long report about the miseries of politics, justice, of the citizens, of Baltimore, however it could be my city, your city.













The Wire ha sido escrita por David Simon, las dos últimas fotografías corresponden a dos de los personajes que más me gustaron, Omar interpretado por Michael Williams, un delincuente con sus propias reglas que sólo roba a traficantes y Bunny interpretado por Robert Wisdom, un policía que se pregunta qué pasaría si se legalizaran las drogas, la respuesta en la tercera temporada de la serie.

*The Wire has been written by David Simon, the last two pictures are from Michael Williams playing the role of Omar, a thief with his own rules who robs only the drug dealers; and Robert Wisdom playing Bunny, a police who wonders what would happen if drugs would be legalized, the answer on the third season.

viernes, 2 de septiembre de 2011

El Sueño del Celta











Mario Vargas Llosa es, antes de que lo certificara un Nobel, uno de los mejores escritores en lengua castellana, desde la Ciudad y Los Perros, Conversación en la Catedral hasta La Fiesta del Chivo o las Aventuras de la Niña Mala, como todo creador nos ha ido introduciendo en su mundo y en sus inquietudes, a pesar de haber leído casi todos los libros que ha escrito y leer cada domingo la columna que escribe para el El País, los libros que más me han aclarado los orígenes de su literatura, sus luces y sus sombras han sido La Tía Julia y el Escribidor y el Pez en el Agua, particularmente en este último nos acerca a su período como candidato a la Presidencia de la República del Perú, una aspiración legítima y lógica cuando eres ciudadano de un país con tanto por hacer, algo que quizás los intelectuales de otros países no puedan entender o consideren sólo como un deseo de adquirir prestigio social. Para entender la atracción por la política en los países latinoamericanos hay que haber vivido en alguno de ellos y haber asistido a las miles de promesas no cumplidas, de oportunidades perdidas, a la gran riqueza material que se pierde en las aventuras empresariales de los que están cerca del poder; pero cuidado como nos advierte Vargas Llosa con la complacencia para con nuestros errores y con nuestro pasado, cuidado con las políticas populistas que tienen en el pueblo (¿qué pueblo?) su símbolo y que por el pueblo cercenan derechos, acaban con cualquier iniciativa privada, cierran fronteras y nacionalizan recursos para ponerlos al servicio de no se sabe muy bien quien. Así, se podrá estar en mayor o menor desacuerdo con el escritor pero su intención real de querer un Perú mejor, su defensa a ultranza de la libertad, de los derechos humanos, hacen que sus posturas políticas al menos estén apoyadas en sólidos argumentos, no basta con querer que el “pueblo” gobierne, las políticas populistas le han hecho un daño enorme a los países latinoamericanos y los caudillos con los que el pueblo se obnubila no han sido más que sátrapas medio locos que han arruinado a sus países, pareciera que Vargas Llosa en sus últimos libros desea desentrañar los misterios de la personalidad humana, acercándose a hombres con existencias singulares. La Fiesta del Chivo es la historia horrible de Trujillo y de la República Dominicana bajo su mando, El Paraíso en la Otra Esquina retrata la existencia de Paul Gauguin y de Flora Tristán, dos soñadores, dos inconformistas, el recuerdo que tengo de este libro es la imagen de playas perdidas, la sensación de aire fresco, un sentimiento de libertad.
En El Sueño del Celta el tema es el viaje personal de Roger Casement irlandés nacionalista que después de descubrir el horror del Congo y del Putumayo empieza a darse cuenta que su propia patria no es más que un territorio colonizado. Esto es lo importante del libro, están los relatos sí apoyados en la investigación histórica de Vargas Llosa sobre las torturas de los explotadores de caucho a los negros del Congo Belga y a los indios del Putumayo en el Perú, pero sobre todo es la historia de transformación de un hombre que cruza el mundo para encontrar aquello que le une con su tierra de origen, un ciudadano cosmopolita que abre los ojos a los problemas de su región. A veces hace falta esto, como el propio Vargas Llosa tras una etapa en París, alejarte de tu país, idealizarlo seguramente y volver, intentar ser solución y no causa de los problemas, equivocarse pero por lo menos atreverse a soñar.
Roger Casement acusado de traición y ahorcado en Londres, seguramente su último pensamiento volaría hacia las costas de Connemara, la ciudad de Galway, los campos cercanos a Cork, a su amada Irlanda. Así también he leído a Vargas Llosa explicar como se mueve por el mundo sin que nada del mundo le sea ajeno, pero en cualquier lugar le sobresalta el recuerdo, la noticia, cualquier tema del Perú y no puede más que sentir que eso le toca especialmente, es un sentimiento con el que me identifico, no sé si es porque has nacido allí, no sé si es porque parte de tu historia familiar está allí, no sé si porque te lo inculcan o es porque es algo inevitable y fatal, lo puedes odiar en la misma medida que lo amas pero lo que es seguro es que el sitio de donde eres, eso que es la patria te acompaña donde quiera que vas.
Los restos de Roger Casement fueron finalmente enterrados en Irlanda, en una Irlanda ya República y libre como él había soñado.



*Mario Vargas Llosa is without discussion one of the biggest names of literature in Spanish, from his earliest The City and the Dogs, Conversation in the Cathedral  to his latest The Feast of the Goat or The Bad Girl, as any other artist he has been introducing us in his personal world and his worries, even though I have read almost all of his books and I follow his Sunday column in an Spanish newspaper the works that have discovered me best the real personality of the writer have been Aunt Julia and the Scriptwriter and A Fish in the Water, especially through this last one he tell us the story about his political ambitions when he presented himself to be elected president of Peru, coming from a country where there is so much to do and to change it is logical that Vargas Llosa desired to promote that change from a political occupation, some intellectual coming from other countries saw this a a desire for prestige though. However to be able to understand the possible attraction towards politics in Latin-American you must have lived in one of the Latin-American countries where you would have to face the thousands of not fulfilled promises, the wasted resources, the lost opportunities, and still be aware as Vargas Llosa points out of the populist, we must be prevented against the indulgence to ourselves and our past, be aware of those who do everything in the name of the people (what people?) and in their name erase rights, close borders, suffocate any private initiative and offers national resources to nobody knows exactly who. So you can agree more or less with Vargas Llosa but his truth desire of a better Peru, his strong defense of human rights, his commitment to freedom are the best arguments to his proposals, the populist solutions have not been solutions at all, the people have been fascinated over and over again by illuminated men who at the end were just tyrannical and erratic; it seems to me that lately Vargas Llosa is preoccupied in getting close to the essentiality of human nature by investigating the story of real characters, as in the Feast of the Goat who narrates the terrible era of Dominican Republic under the commandment of the sadist Trujillo, then in The Way to Paradise he tells us the fantastic life of Paul Gauguin and his relative Flora Tristan, two dreamers, two rebels, this book has left me images of solitary beautiful beaches, a fresh air blow, the feeling of freedom.
The Dream of the Celt is the personal journey of Roger Casement an Irish that goes from the Belgium Congo to the Putumayo in the Peruvian Amazonia to Ireland, his land. The story is based on the real testimonies of Casement and others about the tortures made by the rubber enterprises to the Africans in Congo or the Indians of Peruvian Amazonia, but the most important thing is the transformation suffered by Casement himself that wakes up to the reality of his mother land, Ireland, and found out his country it is also a place exploited by colonialist. Sometimes it is necessary to travel away and back to our countries to see their problems in perspective, it is necessary to live abroad and come back trying to find solutions, daring to dream another future is possible.
Roger Casement has been charged for treason and was condemned to be hung, in London, away from his land, his last thought might be to the coast of Connemara, the fields nearby Cork, the city of Galway, his beloved Ireland. I have read that Vargas Llosa a citizen of the world to whom nothing seems to be strange in any country has an especial reaction towards anything, any news, any reference to his country Peru, I perfectly understand this, I do not know if it is because we are taught that way, because we were born there, or because the story of our family is connected to our countries but the thing is you carry your homeland with you whenever you go, you can hate her as much as you love her.
Roger Casement has been finally buried in Ireland once it became a free Republic as he has dreamed.
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