viernes, 30 de marzo de 2012

Cinco horas con Mario





Pasé un año yendo de ida y de vuelta a Valladolid desde Asturias aprovechando la generosidad de un compañero de estudios que hacía el mismo viaje, cuando por el motivo que fuese llegaba a la ciudad por mi cuenta nada me gustaba más que atravesar el Campo Grande, helado en invierno y fresco y floreado cuando al fin llegó el verano. Cuando pienso en Delibes pienso en los capos tan duros, extensos y amarillos que recorríamos en coche hasta llegar a Valladolid, pienso en los Santos Inocentes y pienso en el Campo Grande tan verde y bonito después de pasar por campos tan yermos.
Hasta leerla pensé que Cinco horas con Mario trataba de una mujer que se sienta frente al cadáver de su marido para ajustar cuentas con él, pensando que le recriminaría años de terrible matrimonio y en efecto de eso trata la novela pero no en el sentido exacto que yo imaginaba. Pensé hasta leerla que Mario sería un hombre despreciable o al menos un marido de esos a los que muchas cosas se le tenían que haber dicho antes de morir, pero en realidad a través del monólogo imparable y reiterativo de Menchu, su viuda, lo que llegamos a saber es que Mario, trasunto de Delibes, era un profesor honesto que no aceptaba sobornos, que escribía cosas originales en un periódico de provincias, que pensaba que las mujeres debían educarse y trabajar para ser independientes y que además por ir en bicicleta un día cruzando el parque (¿Campo Grande?) un guardia no sólo le dio el alto sino que lo agredió y lo tiró al suelo, pensando que se trataba de un obrero y no de un catedrático de instituto, sólo por el hecho de ir en bicicleta. Cuanto más habla Menchu más siente uno pena por ella, debido a su ignorancia, a esa forma de hablar tan cateta con expresiones horribles como ídem de lienzo, te digo mi verdad, apaleando millones y otras similares, vulgares y llenas de lugares comunes. Una mujer llena de culpas que ni ella misma puede desentrañar y que se casó con una persona a la que nunca pudo comprender ni menos aún querer. Un personaje que en realidad nos muestra una sociedad entera no a una viuda, que repite las mismas cosas que les dicen en casa, o que se dan por sabidas, que no tiene ningún espíritu crítico y que es cursi y ridícula. El monólogo de Menchu es exacto al monólogo de tanta gente que habla como predicando contando en bloque, como ella, su verdad, sus creencias, trasladando a los demás sin miramientos su orden del mundo, sin matices ni reservas, quizás con envidiable seguridad.
Mario por el contrario era un ser atormentado que buscaba el significado de las cosas, la justicia real y lo que debería ser la auténtica expresión de sus creencias religiosas, al final ni él era tan inocente ni ella estaba tan segura de todo. Genial forma la de Delibes de diseccionar una forma de pensamiento que además era en su tiempo la correcta, el supuesto sentido común que se muestra en todo su patetismo e incoherencia.
Cuando alguien te diga “su verdad” sal corriendo mientras puedas, no vaya a ser que un día la repitas igual sin darte cuenta cuando dudes de todo y no sepas que decir. Cinco horas con Mario son cinco horas con toda una forma de pensamiento construida para reprimir la libertad.

*Miguel Delibes has been one of the most important writers of Spain in the XXth Century; he was born in a little city named Valladolid (one hour and a half approximately from Madrid - nowadays by car). I have studied a master at the Architecture School of Valladolid for one year, mostly I got to the city from Asturias (four hours away by car) thanks to a companion that made the same trip, other days I arrived by bus or train and in my way to the university I had to crossed the Campo Grande park, a beautiful garden in the middle of Valladolid, every time I crossed it I remembered Miguel Delibes. When you travel from Asturias, a green beautiful mountain land and you arrive to Valladolid the landscape changes dramatically, it turns yellow and hard, like a steppe, therefore arriving to the city every week and feel the seasons changing in the Campo Grande was fantastic, felt like going back to nature and life.
Five Hours with Mario tells the story of a widow that spent the night before the funeral of her husband talking to him about their past life together, I thought before reading the novel that Mario would be the kind of husband everyone should hate and that his widow at last would have the opportunity to tell him the way he made her feel. Actually that is what happens but in a completely different sense, because Mario had been a high school teacher, honest, stubborn, naïf and incorruptible. His wife came from a conservative family and could not forgive him for his lack of ambition. Miguel Delibes in a delicate way is using the widow voice to describe how the Spanish society was in the middle 60s, when Dictator Franco was still alive and conventions of all kind were the common rule for all. Especially this is expressed through some slang phrases used by Menchu, the widow, repeatedly. Menchu is a woman that is self-assured, she knows what is proper, what to expect from life, how charity is fundamental for religion and faithfully believes in a segregated society, women separated from men, rich from poor. At the end we discover and this is the magic of the story that Menchu is not after all so sure about everything and that maybe Mario was tormented because he wasn´t so sure about his feelings too.
When someone will be ready to tell you “the truth and the whole truth” as Menchu used to say, run the opposite direction, mistrust. Five hours with Mario are five hours with a philosophy of repression compendium.


lunes, 19 de marzo de 2012

Mi semana con Marilyn-My week with Marilyn



No diré que Mi semana con Marilyn no es una buena película pero sí que no cumplió mis expectativas y que no es más que una simple película de entretenimiento, de domi una buena pelngo por la tarde. Aunque la historia es prometedora al principio con las imágenes de una Marilyn que baila y seduce como sólo las grandes estrellas de Hollywood lo han hecho y a pesar de que luego contemplamos la verde hierba y la juventud feliz de un hombre que sueña con trabajar en el cine, la historia que cuenta la película se va diluyendo hasta llegar a carecer de un sentido, puesto que no tengo del todo claro si lo que se pretendía era reivindicar a Marilyn Monroe como actriz y simplemente contar el amor platónico de un joven al que ella dejó participar de su vida por un breve espacio de tiempo.
Aunque el trabajo de interpretación de Michelle Williams es sobresaliente y de forma inteligente se centra en retratar una Marilyn vulnerable, abierta y generosa y no seductora (cosa que también era y mucho), a pesar de ese trabajo tan notable que hace que veamos a la actriz y no una caricatura de ella, no termino de creer que Michelle Williams es Marilyn Monroe, sólo veo a Michelle Williams disfrazada y cerrando y abriendo los ojos con desesperación, le falta algo que era quizás lo que Marilyn Monroe tenía y que resulta tan perturbador, esa sonrisa que tenía tan abierta y confiada y al mismo tiempo esa mirada a veces seductora a veces desesperada, no había máscaras en los personajes de Marilyn Monroe ni en sus fotografías, el problema quizás era ese, era ella misma todo el rato, soñando con otra existencia, quizás deseándola y no pudiendo tenerla. Por eso seguramente la película me entretuvo pero nada más, al final cuando Michelle Williams se despide de su amigo y se marcha de Inglaterra, no veo a Marilyn Monroe sino a Michelle Williams caracterizada, no sentí ninguna emoción en su despedida, ¡lo que se supone que era la despedida de una gran actriz!.
Aunque Kenneth Branagh y Judi Dench están absolutamente creíbles y fantásticos en sus personajes tampoco encontré mayor interés en las guerras internas que retratan la locura que fue rodar El Príncipe y la Corista, y es un poco impostado el reconocimiento final de Marilyn como una actriz espontánea capaz de llenar la pantalla con la sola fuerza de su personalidad. Algunas escenas entre Marilyn y la exasperante Paula Strasberg me resultaron reiterativas y pesadas y en general no encuentro interés en saber que la ridícula de Strasberg necesitaba decirle a Marilyn lo buena actriz que era y que pensara en Coca-colas y Frank Sinatra, puesto que los actores parecen seres inseguros por naturaleza y pensar en cosas agradables es un método probablemente eficaz para enfrentarse a trabajar en algo que no siempre te gusta, que te aterra al mismo tiempo que lo amas.
Destacaría si acaso que aparte de su trabajo interpretativo Michelle Williams canta realmente las canciones de Marilyn y si sólo hubiera oído su voz me hubiese creído mucho más su personaje. Creo que la película definitiva sobre la vida de Marilyn Monroe o al menos sobre sus esfuerzos por ser considerada una buena actriz aún no se ha realizado tampoco se ha encontrado a la actriz que pueda realmente meterse en la piel de un personaje complejo que luchaba por entenderse y tener una felicidad que le fue negada por las circunstancias. La Marilyn de The Misfits o simplemente la de su última entrevista que sería publicada en 1962 en Life Magazine es la que no se ve por ninguna parte en Mi semana con Marilyn, si acaso para los más perspicaces se muestra a través de dos tomas de pasada un ejemplar del Ulises de James Joyce que Marilyn tenía en su mesa de noche, pero lo muestran como por casualidad como si fuera un elemento más de la decoración, pues esa es la cuestión Michelle Williams haciendo de Marilyn tiene ese libro con una portada muy sesentas para apoyar las pastillas que se tomaba, Marilyn Monroe leía de verdad el libro y para mi ahí radica toda la diferencia.





*I have to say that I didn´t like My week with Marilyn too much, I considered it as a good movie for a Sunday afternoon, no more no less than that. Although Michelle Williams performance has been incredible and accurate even singing the songs herself, I have not found the real Marilyn behind William´s eyes, I can´t say what but something was missing. I thank Williams for not focusing in the seductive side of Monroe´s albeit in her vulnerability and spontaneous kindness. The beginning of the story is cheerful and happy, a young man dreams with working for the movie industry and founds him working in The Princes and the Showgirl in the company of Laurence Olivier and Marilyn Monroe, the actress recently married with writer Arthur Miller, allows this young man to form part of her life for a brief period.
Kenneth Branagh and Judi Dench played notable roles too, but again I was not captivated by the intrigues and argues between the young Marilyn and the envious Olivier, I found hard to endure to see again and again how the so ridiculous Paula Strasberg had to flatter Marilyn Monroe constantly and talked her about Coke and Frank Sinatra, scenes that apparently intended to show a frightened Marilyn calmed down by the methods of a manipulative coach, I have not found any interest in that as I guess using images of something you love is a a way as good as any other to make you feel good when you are in despair for a job you love as much as you fear. As I said before something was missing in the film, in the last scenes when Marilyn finally leaves England and she showed up to say good bye I could not believe I was actually seeing the farewell of an impressive actress. In some short cuts the James Joyce´s Ulysses is shown over Marilyn´s bedside table, as it was a simple sentence, a simple glimpse of Monroe´s intellectual interest, for me the question is Michelle Williams playing Monroe seemed to use that book to lay a bottle of pills over it, when actually Marilyn Monroe read that book, for me that is the whole difference, a big difference indeed.
I believe the definitive Marilyn Monroe´s biopic has not been made yet.

martes, 13 de marzo de 2012

Pizcas de Paraíso



Desde que en el verano de 2003 empecé a leer a Scott Fitzgerald he ido detrás de sus obras y de los artículos que se refieran a sus novelas, cuentos y por supuesto a su vida. La novela con la que empecé fue “The Beautiful and the Damned” (Hermosos y Malditos en español), no sé si porque en ese momento yo empezaba a enfrentarme a la vida adulta, porque era el fin del verano y la llegada del otoño siempre es un poco triste o porque definitivamente es el tipo de historias que me gustan pero la novela ha sido una de las mejores que he leído. Creo que describe muy bien esa sensación de búsqueda del lugar que a cada uno corresponde o creemos que nos corresponde y la desilusión que a veces nos trae la realidad. Los personajes de Scott Fitzgerald siempre están al borde de un abismo a veces directamente se tiran a él y otras salen milagrosamente, sus personajes tienen el encanto de lo absurdo y tragicómico pero también una cierta dignidad que les confiere la defensa de sus propios principios por incomprensibles que puedan ser. Scott Fitzgerald nos habla de otro tiempo, con elementos muy precisos de una época determinada en la cual todo estaba a punto de cambiar de forma radical quizás una época no tan diferente a la actual. A través de diálogos poéticos y fieros te presenta el corazón y a veces el pasado de sus personajes, a través de frases duras y bien escritas te cuenta que había príncipes en la Riviera que mientras dilapidaban el dinero que ya no poseían se refugiaban en habitaciones a vestirse para la cena mientras esnifaban cocaína. De mujeres que basaron su futuro sólo en su belleza y se encontraron con diez centavos escapando de una habitación de hotel, de mujeres valientes que descubren asesinos, de la importancia de saber nadar y de un montón más de situaciones que están siempre en el límite de lo real y lo imaginado.
Cuando encontré este libro con cuentos recopilados de Scott y también de Zelda Fitzgerald me alegré mucho pues podría comprobar si su intensa relación personal también había dado lugar a una intensa relación literaria, pero mi impresión es que no, aunque los cuentos escritos por Zelda (que se presentaron en su momento injustamente como escritos por Scott) tienen una hermosas imágenes poéticas y unas descripciones de interiores, vestidos, emociones que sólo una persona con gran sensibilidad podría hacer, al final no llegan a ser más que eso, fogonazos, destellos, bien hilados y escritos pero que no conforman historias redondas y donde no parece haber nada más que su propias desilusiones y rencores matrimoniales que se reflejan en mujeres que viven solas que siempre están huyendo. Mientras los cuentos de Scott son la esencia pura de la literatura que encontramos en sus novelas y por supuesto en su muy conocida El Gran Gatsby, personajes que parecen dudosos pero que tienen una ética sólida y una moral superior a cualquiera de los seres decadentes que les rodean, imágenes del salvaje sur de los Estados Unidos, de grandes caballeros arruinados por las circunstancias que vuelven a enderezar su vida, el amor, la suerte, la casualidad, las calles de Nueva York o París llenas de humo, jazz, los restos de noches de alcohol y fastidio y siempre nuevos planes esperanzadores, y por eso este libro merece llamarse una Pizca de Paraíso porque normalmente a diferencia de la realidad y de lo que el propio Scott Fitzgerald pudo experimentar, sus heroínas y héroes se libran por lo pelos de una existencia miserable y se dirigen hacia existencias maravillosas, triunfantes a pesar de todo.

*I discovered Scott Fitzgerald on the end of the summer of the year 2003, I am not sure if it was because of the beginning of the autumn, because I was starting my adult life, because those are the kind of stories I like most but the thing is the first novel I read “The Beautiful and the Damned” has become one of my favorites of all times. It describes so well that sensation of making plans lots of plan during your youth and how reality turns things upside down sometimes. Scott Fitzgerald characters are always bordering the abyss, always ready to jump. He wrote about a specific time and described sharply the environment of his era and the way the people he actually knew used to live and travel. It was a crazy time just before everything changed dramatically and immense tragedies would transform the world for ever, maybe not so different to our own times. He told us about beautiful young ladies trying to escape from a boring destiny, about aristocratic men getting dress every evening before attending a party or a dinner or a yacht with the help of some cocaine or other substance, about generous men and women who were honest and had innocent hearts. Situations between reality and imagination.
When I found this book (an Spanish edition with Scott and Zelda Fitzgerald short stories) I was curious to know if the literary relationship between Zelda and Francis Scott were so intense as the romantic one, what I can say about Zelda tales is that even though they have marvelous descriptions of places, situations, feelings, thoughts, people; they are indeed just that, sparkles of a true talent for writing that didn´t not created big stories, they are in a way incomplete. Scott Fitzgerald´s have all the elements of his famous novels, especially those of the The Great Gatsby, characters with a solid ethic and a superior moral to those around them, girls with luck and big hearts, the incredible landscapes of the South, the jazz and bohemia of the Paris, Cannes, New York streets, the love and despair. And these stories, although Fitzgerald knew from sure this was not possible in real life, always ended in a surprising good way, at the edge of the abyss his characters are saved and ready to star walking towards an incredible future full of hope and redemption.


jueves, 8 de marzo de 2012

Casablanca - As time goes by




Cuando le recomendé a mi marido ver Casablanca se la “vendí” como una película que se desarrolla en plena Segunda Guerra Mundial y que tiene que ver con refugiados y traficantes, las películas de la guerra le encantan así que estaba ansioso por verla, cuando terminó me dijo que no era para tanto. Así cuando ví, a través de esa bien montada campaña de publicidad de Televisión Española que ante la falta de dinero nos ofrece los grandes clásicos románticos del cine con la canción Video Games de Lana del Rey de fondo y la frase de que ninguna gran historia de amor termina bien; que Casablanca sería emitida hoy por la noche le comenté de forma crítica que la gran sensación del jueves sería esa película y sorprendentemente me dijo que le parecía muy bien porque Casablanca era un gran clásico y mejor ver eso que cualquier película moderna pero mala. Entonces comprendí cual es el problema de algunos hombres con Casablanca y es que es sobre todo una historia de amor, de las que se han escrito para sufrir, para no olvidar, épicas y que se quedan grabadas para siempre, de esas que te hacen pensar que te encantaría haberla vivido y que te aterraría haber vivido un amor imposible que te amargara tanto para siempre. La guerra es en Casablanca un cierto pretexto, como las estepas de Rusia que separan y unen a Lara y al Doctor Zhivago, los verdes campos y las ciudades de los condados elegantes de Inglaterra que no dejan que Darcy y Elizabeth terminen de reconocer su amor, las cumbres borrascosas que son menos temibles que los arrebatos de Heathcliff y Catherine, el Nueva York resacoso que hace que el amor dé paso al odio entre Anthony y Gloria, los fríos San Petersburgo y Moscú que envidian y critican a Ana Karenina y al Conde Bronsky, la horrible Lima que alimenta lo prohibido entre la Tía Julia y su escribidor, el París bohemio que hace sufrir a la Maga cuando escucha jazz con Horacio, la Verona que no sabemos nunca como es realmente porque sólo podemos sentir el amor febril de unos jóvenes llamados Romeo y Julieta. Por eso el eslogan de Televisión Española es tan certero, las grandes historias de amor nunca acaban bien o al menos no son fáciles, tienen siempre subidas y bajadas, obstáculos y recodos temibles por los que hay que transitar, así Casablanca por muy romántica que sea no es para cursis y ese siempre nos quedará París del que echan mano amantes de la película y profanos sólo quiere decir que aún quedará París para los enamorados, en su memoria, en el futuro, en su corazón, en ese lugar que no compartirán con nadie. París o Casablanca como podría ser Verona, San Petersburgo, Lima, Nueva York o quizás también Ribadesella.
El avión de hélices despega en la niebla y el hombre de la gabardina se queda solo, con un policía a su lado que manda arrestar como siempre a los “sospechosos habituales”, no sabemos si sospechosos de delinquir o sospechosos de hacer estupideces siempre por amor.

P.D: Esta película es grande sobre todo por sus actores, su increíble blanco y negro satinado y su dirección. No he querido recurrir a las típicas fotos de Casablanca y las que se reproducen aquí parecen más bien fotografías tomadas durante la grabación, ya se sabe que los personajes en la película ni están tan relajados y sonrientes ni fueron tan felices.
Al final dos imágenes, una en la que aparece el policía Renault creador de esa clasificación genial de "sospechosos habituales" y uno de los mejores personajes secundarios de la película e Ingrid Bergman con un vestido y un sombrero espectaculares que podrían ser de hoy.


*When I first suggested to my husband that he should absolutely see Casablanca I told him that it was a story about the Second World War with refugees and heartless dealers, as he loved so much the Second War stories we has anxious about the film, after seeing it he just said it was too much fuzz for nothing. So when these days I saw that Spanish Television was going to air the film this Thursday night I told him in a critic tone that the “sensation” for tonight was going to be Casablanca, surprisingly he said it was a great idea as Casablanca was one big classic of cinema and it was much better to watch it instead of another dull movie.
I discovered then what the problem about Casablanca is for men, they cannot admit they loved it because Casablanca is essentially a romantic story, an incredible tormented love story, those that make you suffer, that you are not able to forget, that you would love to have lived that you are frightened to live. The World War in Casablanca is just a certain excuse as the immense steppes of Russia kept encountering and separating Lara and Doctor Zhivago, like the green fields of England made it impossible to Darcy and Elizabeth to admit and declared their mutual love, like the colds Moscow and San Petersburg envious and criticizing Ana Karenina and Count Bronsky, the hostile Lima that feed the secret love of the Aunt Julia and her scriptwriter, the dazed New York that transformed Anthony and Gloria love in hate, the bohemian Paris that make La Maga suffered while listening to jazz with Horacio and the unknown Verona because the only thing we are able to see is the feverish love of two young named Romeo and Juliet.
Spanish Television accurate motto for presenting Casablanca and other classic romantic films is “great love stories never end happily”, great loves are never easy they have ups and downs, dark sides you must go through, therefore even though Casablanca is a romantic film is has not been made for fussy people and the so famous we´ll always have Paris quote means that the two main characters will still have Paris, in their hearts, in their memories, maybe in their future, in a place that they will not share with anyone else. It is Paris as it could be Casablanca, or Verona, or New York, or San Petersburg or might be Ribadesella in Asturias.
The plane takes off and the man with the trench stands alone, a police on his side order to arrest the “usual suspects”, suspects of crimes or maybe suspects of always doing fool things just for love.

P.S: I have used happy images of the two main characters that I guess were taken during the film as we all know that these two in the film never appeared so relaxed and happy.
At the end two images one of the police Renault that has created the fantastic category of the usual suspects and Ingrid Bergman with spectacular dress and hat that could have been shot today.
Casablanca is a great movie for its actors, the glossy black and white and for the direction, no need to repeat it.






lunes, 5 de marzo de 2012

Tokio Blues Norwegian Wood



Aunque yo no lo sabía parece ser que Tokio Blues Norwegian Wood de Haruki Murakami es un best-seller. Odio la palabra best-seller. Como hasta el momento no había leído nada de Murakami me acerqué a la biblioteca y escogí al azar este título para empezar. Aunque quizás no tan azar porque Norwegian Wood es una canción de los Beatles y seguramente algo en mi subconsciente me llevó a elegir este libro precisamente y no otro de los escritos y más famosos de Murakami.
He leído que Tokio Blues fue su primera novela o al menos la primera publicada. Sé que Murakami es un artista de culto y que al igual que otros de su misma categoría no son fáciles de estudiar, es como ver una película de David Lynch, puedes pensar que te gusta porque es incómoda y diferente, porque plantea cosas que a nadie parece que se le habían ocurrido antes o quizás te gusta porque es David Lynch y uno no puedo decir así como así que no te gusta una película de Lynch. A pesar de la importancia del autor, después de terminarlo y repasar la historia creo sinceramente que el libro me ha gustado por sí mismo, por lo que cuenta y cómo lo cuenta pero no termino de entender la gran maestría de Murakami, hay muchos detalles de la historia que me resultaron innecesarios y forzados, que muy a propósito buscan escandalizar y son casi risibles en vez de originales. De la historia me gustó especialmente el volver a través de ella a tener 18 o 20 años, recordar los proyectos que te hacías, lo que pensabas del futuro, que lo querías ser y esperabas de ti mismo. El personaje principal, Watanabe, es como cualquier joven, sueña, es inconforme e inteligente como es busca respuestas aunque nunca las encuentra, además está rodeado de personas que buscan también respuestas encontrando un fin trágico. Del Watanabe adulto sólo sabemos que estando en un avión que aterriza en Frankfurt escucha Norwegian Wood y vuelve de golpe a sentirse como cuando era joven en 1969 y que en un atardecer rojo y hermoso en México se acuerda de una amiga especial. Me hubiese gustado saber algo más pues el protagonista es sobre todo un superviviente, a pesar de las experiencias difíciles, de la soledad y de las preguntas sin respuestas, permanece y se obstina en crear una existencia diferente a la que se espera para él.
La música, la descripción de lugares, momentos concretos en los que se dicen muchas cosas o no pasa nada, el relato minucioso de lo que es la soledad más profunda (todos los días igual, todos los días levantarse, estudiar, cepillarse los dientes, limpiar y mantener el orden, los domingos colgar la ropa) y la incomprensión del mundo tal como es son lo que caracteriza a este relato. Me ha gustado lo suficiente como para tener curiosidad por leer más de Murakami pero no lo bastante como para haberme devorado el libro en un día.
Puede ser que quien la lea con veinte años pueda sentirse tan identificado con alguno de los personajes que la disfrute mucho más, puede ser que cuando ya has pasado una cierta edad te sea difícil reconocerte en historias de universitarios o simplemente es que el propio Murakami aunque hace una fiel recreación de las sensaciones que se experimentan cuando eres joven lo hace con una mirada de adulto que analiza y disecciona, que extrae conclusiones, que nos cuenta algo que ya el tiempo ha deformado.


*I do not exactly know why I chose Tokyo Blues Norwegian Wood of Murakami as my initiation book into this writer universe, I was not aware of the fact that this novel was actually a best-seller, I particularly avoid the best-sellers. It might be possible that its title and the fact that Norwegian Wood is a Beatles song has made me to unconsciously pick it up from the public library shelve.
We can never be entirely sure about our feelings towards a masterpiece or a work made by an iconic artist as Murakami, although I believe I truly liked Tokyo Blues, I liked the story, the way it was tell, the way it was written. On the other hand some descriptions and scene made apparently to provoke the audience made me laughs more than anything. One of the things I liked most of the book is that you are taken in a journey back to your 18 or 20 years old, you feel that you are young again, full of questions, making plans about your future, about what you want to be. Watanabe, the main character of the story, is in constant search for answers and he is surrounded by other people also questioning themselves, some of them will find a tragic end. I would like to know more about the adult Watanabe, the only thing we know for sure is that in a plane landing in Frankfurt he heard Norwegian Wood and remembered everything about his youth and also that contemplating a beautiful red sunset in Mexico he remembered one special friend. Watanabe is a survivor, someone who didn´t follow the path designed for him.
The story pays important attention to details; you will find a complete description of scenes where important things are said and others where nothing apparently occurred. An exhaustive portrait of loneliness, how you wake up and do the same things, ordinary things wash your teeth, wash you clothes, everyday, day after day.
I liked the story enough to be curious about other Murakami books but not enough to finish the book in one day. I found that Murakami is telling us the story of a boy with the veil that a grown adult has, he is analyzing, and making conclusions, maybe the past of time has twisted his memories.
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