miércoles, 18 de julio de 2012

Just Like Heaven - The Cure BBK

 


Fueron más de tres horas de concierto, más de tres horas de viaje, más de una hora de retraso, más de tres meses de espera pero cuando Robert Smith salió acompañado sólo con su guitarra con el fin de entretener a un público que esperaba impaciente a que The Cure iniciara su concierto en Bilbao, pensé que todas las esperas habían merecido la pena. Fue un concierto largo demasiado quizás, por momentos muy lánguido y a las dos de la madrugada quizás habríamos necesitado más adrenalina pero el inicio fue especial y su final hizo que volvieran en grupos los espectadores que se habían ido dispersando, yo no esperaba ni quería que cantaran su Friday I´m in Love, pero reconozco que la energía de toda esa gente desde los que rozan los cincuenta hasta los que no creo que llegaran a los dieciocho coreando la letra me hizo agradecer que se rindieran a su público dándoles lo que el público les pedía, con un apoteósico final tocando Boys don´t cry.
The Cure han sido uno de esos grupos que te acompañan toda la vida, no recuerdo cuando me empezaron a gustar sólo sé que me gustan y mucho. En algunos momentos los discos The Cure han sido la banda sonora de mi vida y a pesar del aire nebuloso y triste de muchas de sus canciones, la fuerza de su música me ha acompañado en momentos difíciles, recuerdo en especial escuchar una y otra vez su álbum The Cure por las mañanas y salir a la calle con una sonrisa y el corazón lleno de fuerza. Además creo que es muy fácil adivinar qué es lo que gusta de The Cure a sus fans, esas letras llenas del espíritu naïf del amor juvenil, de la ilusión por esa otra persona que conoces y te descubre un mundo nuevo, del desamor nostálgico y tierno, una actitud ingenua y bondadosa envuelta en guitarras y melodías fuertes, The Cure es un grupo de música oscuro, feliz, pop, punk, original en fin, que sin abandonar su esencia sigue avanzando junto a sus fans. Verlos en el escenario es sentir lo que les gusta ser músicos y estar ahí arriba tocando una y otra vez los temas que los hacen únicos y que todos queremos oír para comprobar como suenan a tan sólo unos metros de distancia. Y eso que muchos querían comprobar escuchando su single más famoso - Friday I am in Love - a mi me ocurrió con Just Like Heaven, una historia simple y bonita de dos que se conocen y que creen que estarán siempre juntos, y que después del concierto ya nunca me sonará igual.
Lo que más me gustó es corroborar una vez más que si eres un músico que ama la música ningún efecto te hace falta, sólo necesitas la fuerza de tus instrumentos y de tu voz, una voz que en el caso de Robert Smith sigue siendo joven, fresca y tan bella como cuando empezó a cantar. Volvería a esperar para cantar de nuevo y poder oír todas esas canciones que han hecho de The Cure un grupo diferente, impermeable a las modas, fieles a sí mismos y a su público, aunque siempre les pidamos lo mismo después de más de tres décadas.

*More than three hours of performance, more than one hour waiting for the concert to begin, more than three hours of travelling, a lot of months waiting and yet when Robert Smith crossed the scenario with his guitar and started to sing alone every minute was worth waiting. It was a long concert, in some points it was dark and melancholic, we might have needed a bit more of guitars and still it was simply magic, specially when at the end their most famous singles made the people came back to watch and sing along the greatest of The Cure songs, even though I didn´t wish them to play Friday I´m in Love I admit it was amazing to hear all these people singing the lyrics, and it was incredible the way the closed the show with the beautiful Boys don’t cry.
I cannot remember when exactly I started to listen to The Cure I just know I like them since a long time and I´ll always will. Their albums have been the soundtrack of some moments of my live; I remember listening to their album The Cure again and again in the mornings during a difficult period and going outside with a smile in my face and my heart full of strength. Anyway it is quite easy to guess what we love from The Cure, their style, the incredible naïf way of explaining things through their romantic lyrics accompanied with powerful music. The Cure is a dark band, happy sometimes, pop and punk, different and loyal to their fans. When I saw them playing I felt how much they do indeed like what they are, how much they love to play in a band and recreate themselves in their music, the songs they have composed yesterday as well as the ones they have been playing for years. What people wanted to feel with Friday I´m in Love I felt it with Just Like Heaven one of my favorite The Cure songs, it talks about two who met each other, fell in love and thought it will last forever.
I would wait again for that concert of The Cure to feel again why they are one of the greatest band on earth, why they do not need special effects and to hear the voice of R. Smith, beautiful, fresh and young as it was three decades ago.

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