martes, 20 de noviembre de 2012

Argo




Argo es una historia real, nada como una historia real llevada al cine para despertar la curiosidad de la gente, existen además dentro de las “historias reales” varios sub-géneros, las historias sobre dramas personales, las historias sobre iconos de la cultura popular o personajes de la cultura intelectual, las historias dentro de conflictos bélicos, las historias sobre sucesos que conocimos mucho después (Nixon y el watergate es el epítome de este tipo, también podría ser un ejemplo la historia del Bloody Sunday) e historias con intrigas, espías, políticos, Homeland (la serie) sin estar basada exactamente en una historia real lleva este sub-género a la perfección. Argo es una historia real que se enmarca en varios de los anteriores sub-géneros, tiene espías de la CIA, sucede en medio de la revolución de los ayatolás en Irán, no conocimos la verdad de esta historia hasta hace poco y además une a la política con su espejo más despiadado (hasta ahora), el cine.
La historia de Argo es la de un agente de la CIA que encuentra una solución suicida para sacar de Irán a varios funcionarios que han logrado escapar del asalto a la Embajada Americana en Teherán en el año 1979. La solución suicida suponer hacer creer a las exaltadas autoridades iraníes que los americanos son en realidad canadienses de paso por Irán en busca de escenarios para una película de ciencia ficción. Aunque ya se sabe cual es el final y que ocurra lo que ocurra en medio, los funcionarios lograrán salir de Irán indemnes, la película logra mantener esa emoción que sólo una buena historia es capaz de producir, hasta te llegas a preguntar pero ¿saldrán o no saldrán de una vez del aeropuerto?. La reconstrucción de los escenarios, los sucesos, la recreación de mobiliario, ropas, todo es absolutamente creíble. Las actuaciones extraordinarias, especialmente Victor Garber como el embajador canadiense, incluso Ben Affleck logró una actuación digna, conteniéndose en casi todas las escenas y con unos rostros sin emociones, como en todo caso se le suponen a los espías de incógnito.
Al final de la película esperen a los créditos, aparecerán las fotografías originales de los acontecimientos, de esos aciagos días que como suele suceder se diafrazaron de liberación y en realidad sumieron a Irán en las más profunda de las noches, son dignas de ver, escenas que parecían exageradas en realidad están directamente inspiradas en las fotografías tomadas entonces, porque aunque lo repetimos miles de veces aún no terminamos de creernos que la verdad es mil veces más impactante que la ficción.
P.D La foto es de una de mis escenas preferidas, los actores lograron poner esa cara que uno pone al entrar en un país controlado por militares donde cualquier cosa, incluso la foto de tu pasaporte será irremediablemente utilizada en tu contra. La segunda foto es porque Argo tiene unas tomas hermosas de Santa Sofía que serán un regalo para cualquier amante del arte.



*Argo is a true story and nothing like a true story for attracting people to the movies, there are different types of true stories, the dramatic true stories, the true stories that took place in the middle of a war, the true story we did not know for long time (Nixon´s Watergate or the Bloody Sunday are good example of this type), the true stories that connect politicians, spies and intrigues, Homeland even though is a series is the perfect example of this mix. Argo has some of the elements of the classification above: CIA agents, a political revolution, and a real story that people didn´t know until recently. And on top of that the politicians are confronted with their most cruel mirror, Hollywood.
In Argo, a CIA agent imagines a suicidal plan to rescue some public servants who managed to escape from the assault of the American Embassy in Tehran during the 1979 ayatollah revolution in Iran. He must convince the revolutionaries Iranian authorities that the public servants are a Canadian film crew in search of scenarios for a science fiction movie. Even though the story is well known and you are aware of the fact that no matter what happen in between at the end the public servants will escape from Iran, you cannot avoid from questioning yourself - are these people actually going to leave the country?- You feel the anxiety that only a good story is capable to produce. All actors played their roles incredibly, especially Victor Garber as the Canadian Ambassador, even Ben Affleck achieve a good performance, with absent faces as one suppose an incognito spy must have.
At the end of the film wait for the credits, you will find some real pictures of those days, where revolution showed itself as they normally do like the salvation for Iran when actually they were only approaching to the abyss, scenes you could consider an exaggeration where actually inspired by those pictures, because even though we repeat to ourselves million of times that reality is always more shocking than fiction, we do not entirely believe it.
Locations, furniture, clothes, scenes, music! (everything) have been really carefully portrayed and that might be the secret that makes this story so believable, so true.

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