domingo, 18 de noviembre de 2012

El mismo mar - The same sea



Sentía curiosidad por Amos Oz, había leído algún artículo sobre él, alguna entrevista, quizás incluso alguna columna suya, pero los títulos de sus obras me parecen un poco crípticos y no me decidía a escoger ninguno, hasta que la cubierta con colores azules me llevó a empezar por El Mismo Mar. Esta obra tiene una de las cosas que creo que pueden gustar más a los lectores y es descubrir una forma de narración, independientemente del valor de la historia y las imágenes que se construyan con palabras, la forma de presentarlas, el “color” del relato es también muy interesante. Diálogos inoportunos, frases que no concuerdan con un personaje o un estilo demasiado engolado pueden echar a perder lo que quizás sea una buena historia, mientras que otras más simples y cotidianas pasan a ser maravillosas cuando el lenguaje nos transporta a espacios que son los que conocemos pero distintos, cuando nos muestra un personaje con todas sus entrañas o cuando nos introduce en diálogos de una forma que no hubiéramos imaginado, el inicio de Cien Años de Soledad o los diálogos mezclados de Conversación en la Catedral entre otros, me mostraron un mundo completamente nuevo, una forma distinta de pensar y de contar. Esto es lo primero que tiene de fascinante El Mismo Mar, es una múltiple narración en una, es un largo poema (desconozco si en hebreo en original hasta tenga rima), es una confesión, una carta escrita a varias manos en la que se muestran los sentimientos de forma muy sincera y al mismo tiempo sutil, esos que todos tenemos, nada extraordinario, el miedo a la muerte, la soledad, la búsqueda del amor, el fracaso, el desamor; y de fondo a lo lejos fundiéndose en varios tonos de azul el mar e Israel que no deja de ser un lugar específico, con una historia muy concreta y unos sucesos que todos podemos evocar.
El Mismo Mar se lee despacio y rápido, rápido pues es un texto corto y en el que las cosas se suceden de forma natural, despacio porque hay imágenes, momentos que como las olas del mar, vuelven unos minutos después de haber leído alguna frase, alguna escena, vuelven días después como la buena literatura que te deja pensando. Suave como el mar en calma te introduce a través de escenas hogareñas en una reflexión profunda sobre la vida y la muerte.

*The Same Sea is the first book of Amos Oz I have ever read. I have previously read articles, interviews and critics but never one of his stories because even though I was truly interested the titles seemed cryptic to me, one of the covers though changed my mind and dispose me to read The Same Sea. The thing about this novel, the very extraordinary thing about it is the way the story is tell, the narrative is original, it discover a new world to the readers as the One Hundred Years of Solitude or Conversation in the Cathedral did to me once. The Same Sea is a long beautiful poem, written with the voices of the characters of the story, a deep confession of their feelings and fears.
With the sea and Israel as the background of the novel, we can recognize those universal concerns to all humanity, fear of death, the quest of love, loneliness, frustration, the end of love.
The Same Sea is a book you can easily read, it is a short story although the echoes of the images that the novel evoke stay with you for minutes, days, like the sea when is calmed, the memories come back as waves, telling you reflections of life and death as only good literature is capable of doing.
 

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