martes, 29 de enero de 2013

Jacqueline Du Pré






Gracias a una emisión de noticias pude conocer a una cellista joven que al parecer es muy talentosa y particularmente dotada para la famosa obra de Elgar, oír esa melodía me trasladó al momento en el que descubrí a Jacqueline Du Pré. Y fue en el cine, a través de la película Hilary and Jackie, sobre la vida de las hermanas Du Pré, a pesar de que podría decir que la película me gustó me pareció se empeñaron en contar la vida de Du Pré como un genio de la música totalmente perturbado, una auténtica freak tal como el personaje de Jackie recuerdo que llega a decir en la película. Pero fue esa reproducción sobre el concierto de Elgar la que me llevó a intentar conocer más a la artista y a los artistas no se les conoce a través de los detalles de su vida privada, sus diferencias con sus hermanos o los sucesos azarosos que les llevaron con su complacencia o a su pesar a ser famosos, la única manera de saber por qué alguien fue grande en lo que hizo es acercándose a su obra, donde se encierra la maravilla de su arte.
Escuchar las grabaciones que, siendo muy joven, Jacqueline Du Pré hizo sobre Bach es un absoluto placer (siempre que a uno le guste el cello y Bach por supuesto), pues son de una intensidad y de una belleza insuperables, la grabación que existe sobre su interpretación de Schubert, ver a Jacqueline Du Pré dirigida por su entonces marido Daniel Barenboim, mover la cabeza, las manos con tanta destreza, a veces como apartada de lo que ocurre alrededor otras con una fuerza que hace que su presencia trascienda al propio instrumento, es además una música tan hermosa, tan compleja que invita a muchos pensamientos, que recorre, a través del movimiento del arco del cello, desde la explosión de la alegría, la intimidad de lo espiritual a la tristeza profunda o el desvarío de la locura. Du Pré parece a veces abrazar su instrumento, otras parece dispuesta a abrirlo y mostrarnos sus entrañas, con energía "ataca" las cuerdas, mueve ágil el arco, vuelve a su posición, espera y como si se tratara de un ataque vuelve a pulsar las teclas en una ejecución magistral de una música que forma parte de nuestro tiempo y que expresa los horrores pero sobre todo la belleza de nuestro mundo.
Evidentemente a Jacqueline Du Pré la persigue su gran fama agigantada por su prematura muerte debido a la esclerosis múltiple, aunque no se hubiera retirado tan joven su fama sería absolutamente merecida, es decir, más allá de las complejidades de su historia personal y del hecho de haber muerto joven, Du Pré fue grande porque fue una intérprete excepcional, capaz de hacer la música suya y de doblegar un instrumento tan especial como el cello y arrancar de él sentimientos de una gran profundidad. Sólo basta con buscar los vídeos en youtube, oír, Du Pré está ahí en esas notas, en la inmortalidad.

*Thanks to the news I have discovered a young cellist who is now very famous because of her talent and particularly because she is talented for the famous Elgar concert for cello, that music brought to my mind the moment I discovered the great cellist Jacqueline Du Pré. It was at the movies, through a film about her life, the infamous Hilary and Jackie, even though I liked it, the story is determined to show Du Pré as a genius and a freak as her character actually affirms in one of the dialogues. That music, the Elgar concert for cello that I didn´t know drove me mad, I wanted more of Jacqueline Du Pré and as the only way to know the artists is by approaching their works I started to listen to Du Pré performing.
It is so beautiful to follow the movement of her hands interpreting Bach (if you like cello and Bach this is an absolute pleasure), to see her performing Schubert or being directed by her husband Daniel Barenboim playing the Elgar concert is just pure art, so many emotions, deep feelings, the agility of her hands, the movement of the bow, the possibility to understand the emotions she is capable to translate to us, from the explosion of authentic joy and enthusiasm to the depth of sadness and madness. She was so young but gifted with such a strength to express herself through classical music.
Even though the fact that Du Pre died so young and that she retired when she was just 28 because of her disease, even though all these obviously made her fame to turn gigantic, she was a musician like no other, her talent was actually immense and even if she would not have lived such a complicated life she would be remembered for her brightness to play the cello and her ability to give to us such moments of intense beauty. Listening to the Elgar cello concert is getting to know Du Pré, her feelings, her spirit is just there.

sábado, 26 de enero de 2013

David Hockney A Bigger Picture



Como un juego de palabras he interpretado el título de la última exposición de David Hockney, actualmente en el Museo Ludwig de Colonia (Alemania) y hasta poco expuesta en el Guggenheim de Bilbao y en la Royal Academy of Arts de Londres.
A Bigger Picture, nombre de la exposición, (obviamente en referencia al título de una de las obras más conocidas de Hockney A Bigger Splash de la época pop-art) puede ser traducido como “un cuadro más grande” o como “una fotografía más grande”, por el montaje de la exposición y los formatos utilizados he creído interpretar que se trata de un juego de palabras, y es que en esta exposición se consigue una visión del trabajo del artista “mayor, más grande” ya que hay obras en el estilo clásico de lo que se considera pintura, en gran y medio formato, pero también hay grandes fotografías “intervenidas”, vídeos que muestran la evolución de la naturaleza o de las pinturas, varios ipads colgados con aplicaciones que desvelan el trabajo del artista, el avance de sus trazos, el uso y distribución del color. Es la exposición más completa que yo haya visto sobre el trabajo con mayúsculas de un artista, en el sentido de que tenemos todo el recorrido hasta llegar a la obra, una obra que se muestra polifacética pues no se agota en el cuadro colgado en la pared.
Así tenemos fotografías de Hockney trabajando en sus bocetos, desde su coche, ante el paisaje que se extiende ante él en diferentes épocas del año. Tenemos los bocetos en lápiz, hechos con colores, muchísimos bocetos. Las fotografías y vídeos del propio pasaje, su evolución en los diversos meses en los que el artista trabaja, también se puede ver la obra y como se va creando la misma en el soporte digital gracias a los ipads, hay grandes vídeos expuestos que a través de diversas pantallas  muestran cuadros o vídeos de paisajes en distintas épocas del año, la naturaleza “en movimiento”. Y están los cuadros y grandes composiciones, con el trazo grueso del pincel y su estallido de color.
El gran misterio de la creación artística es conocer cómo trabajan, cuál es el camino desde el momento de observación hasta la culminación de la obra de los artistas, aunque el proceso creativo es algo absolutamente íntimo también va unido a las motivaciones para la creación de la obra, la técnica que utiliza el artista, su propia destreza y esa visión personal, ese estilo que hará que la obra sea genuinamente original. Aunque nos será imposible conocer con absoluta precisión cómo Velázquez pintó su maravilloso cuadro de Las Hilanderas o el de Las Meninas, creo que las aplicaciones digitales nos permitirán, como en el caso de esta exposición, seguir paso a paso los trazos, el orden para agregar las sombras de color, los retoques finales del artista. La disección de las obras gracias a medios digitales, aunque no nos permitan, afortunadamente, desvelar todo el misterio, podrían ser muy interesantes como otra forma de conocer el método de trabajo de los artistas.
Las obras que más me gustaron son totalmente contrapuestas, por una parte los bocetos, las obras en blanco y negro, sólo trazos de lápiz y carboncillo, con paisajes melancólicos, como paisajes del siglo XIX o como lugares en otoño perpetuo y por otra parte el gran mural dedicado a un paisaje primaveral con unos trazos de brocha gorda, grumos de color aquí y allá, pintura gruesa en rojos, fucsias, naranjas, amarillos, una alegría salvaje. Todo lo que habita no sólo en cualquier artista sino en cualquier persona, las épocas de reflexión o también de tristeza en contraposición con la felicidad efímera de los buenos momentos, de los comienzos.
En una de las salas de la exposición se han dispuesto varias pantallas que superpuestas en cuadrado muestran todo un bosque, se perciben los rayos del sol, se oye el viento, se ven todos los tonos del verde, en medio de esa sala uno puede sentir la grandeza de la naturaleza, ese misterio que ha dejado mudos siglos y siglos a todos los artistas, que intentan cada uno a su manera, interpretar su secreto.





*I do believe that the name of David Hockney´s exhibition A Bigger Picture is a jeau de mots, obviously it makes a reference to one of the most famous pictures of Hockney´s A Bigger Splash of the pop-art era, but also I believe it refers to the fact that in this incredible exhibition there is more than pictures, so what you are able to see in there is actually a “bigger” picture of the creative process of this artist.
A Bigger Picture has been exhibited at the Royal Academy of Arts, then at the Guggenheim Museum of Bilbao (Spain) and I could accidentally catch it at the Ludwig Museum in Cologne (Germany) as I have lost it at the Guggenheim. What to expect? A wonderful mix of different techniques and devices, as you will find the classic pictures made in canvases, also sketches in different quality and size papers, big murals made from individual paintings put together, pencil and color drawings on notebooks, photographs, videos, mural made of different videos projected on different screens and i-pad paintings.
One of the mysteries of art creation is getting to understand how the artist evolve from observation to the production of the work of art, the road he/she took to produce a masterpiece, we know for sure Velazquez´s Meninas, although how he went from having the scene in front of him to the beautiful picture he has made? It will always be impossible to discover where the mystery of creation lies as it is something profoundly intimate, however through exhibitions like this of Hockney´s we are able to stand in a square where videos taken “en plein air” has been recorded, you can see the sun light, the nature´s fantastic shades of green, the mystery is in front of you and then you can see the photos taken by Hockney himself of these landscapes, the sketches and finally the work produced, his interpretation of what nature is.
What I liked most of this exhibition are actually two opposed types of works, the drawings made in pencil, all black and white, kind of XIXth century landscapes, nature in perpetual autumn and the big mural of the entrance, full of color, shades of reds, oranges, yellows, you are even able to see the thick lines of oil, everything is about to explode, full of life and savage. Almost like an interpretation of real life, sometimes human beings are in a period of reflection or sadness and sometimes in a brief moment of joy or at the beginning of new adventures.
Nature is the great mystery and once again we see the quest of an artist who desires to reveal its secret.

miércoles, 16 de enero de 2013

Les Misérables





Oyendo la banda sonora del famoso musical de Los Miserables recuerdo la película que he visto recientemente, y es que nunca había visto ninguna de las películas o series sobre uno de los libros que más me han gustado. Nada es comparable al placer de leer los gruesos volúmenes de Los Miserables de Víctor Hugo, para mí ha sido un reto leerlos en francés en la versión que se publicó en 1862, todo el pasaje dedicado a Waterloo me pareció interminable aunque en él ocurre un hecho esencial para la historia, por el contrario las minuciosas descripciones en el segundo volumen sobre el entramado de las cloacas de París o de cómo fueron las barricadas de los años 1832 y principalmente de las de 1848, me fueron muy instructivas.
Como en general no me gustan los musicales (y sin embargo me encantan las óperas no termino de entender yo misma por qué) sólo quería ver Los Miserables para comprobar cómo habían adaptado una historia tan larga, con tantos encuentros y desencuentros de los personajes, aunque creo que lo hicieron bastante bien y que el vestuario, la puesta en escena y por supuesto las actuaciones están muy bien creo que tanto en este película como me imagino en el musical se pierde la introspección de las reflexiones de los personajes, esos momentos donde se debaten entre su deseo y su deber, entre la esperanza y la muerte, entre la verdad y la máscara. Me hubiera encantado ver a un Jean Valjean silencioso, filmado de cerca, rezando en la madrugada a punto de decidir si descubre su verdadera identidad, en vez de oír a un hombre cantando.
Uno de los personajes que más me gustaron de Los Miserables (aparte de Jean Valjean que es uno de los mejores personajes literarios jamás creado); fue Marius, porque tiene la fuerza y la juventud para oponerse a todas sus vicisitudes de abogado pobre, porque se ilusiona con un amor que alimenta desde la distancia, día tras día, pero también porque es alguien complejo que no es capaz de comprender la grandeza del hombre que se redime, como todos los buenos personajes tiene luces y sombras, contradicciones, hace cosas que no aprobamos y otras que nos llevan a admirarlo. Al Marius de la película le falta la fuerza del Marius literario, no da tiempo en la película a explicar cómo el va acercándose a Cosette, cómo se entera de su nombre y por qué realmente decide en su desesperación unirse a sus amigos en las barricadas.
Otro de los grandes personajes de la obra es sin duda Javert, un hombre que aparece en los momentos más inconvenientes, que sólo parece vivir para cercar a su presa pero que desde el principio se intuye que dado su sentido del deber y de la rectitud no será capaz de una injusticia, tampoco de rehuir su responsabilidad.
He leído que las peores críticas a Los Miserables (la novela) fueron por su realismo, la creación de personajes tan virtuosos y perfectos aunque míseros y otros tan deplorables, que representan la maldad pura, la falta de estética en la historia. Al final de la edición que yo he leído hay una reproducción de la carta que Víctor Hugo envió a sus editores italianos, en ella dice amar profundamente a su país aunque se siente un ciudadano del mundo, y reflexiona que su historia será válida para cualquier lugar y tiempo en el que aún las mujeres, los niños, los débiles dice, estén expuestos a los abusos y la miseria. Aunque el París de Los Miserables es uno donde las teorías de Beccaria no habían calado en la práctica de la justicia, donde los más pequeños no tenían la protección del Estado, donde las mujeres (y cuánto esto duraría todavía) eran menores de edad a perpetuidad sujetas a los caprichos y la fortuna de los hombres a los que acompañaban o servían, aunque esto ha cambiado muchísimo todos sabemos que debería cambiar aún más.
Ya casi nadie escribe como Víctor Hugo, como Dickens, quizás porque pensamos que esas historias ya no existen, que son cursis y pasadas de moda, que sería imposible encontrarse hoy en día con un Jean Valjean, quizás la vida de un condenado a galeras esté muy alejada de nuestras experiencias cotidianas, lo que no está alejado ni lo estará jamás es ese deseo de rebelarse contra lo que nos ha sido impuesto, ese deseo universal de querer buscar una vida mejor, ese deseo de ser mejores.
Sólo mencionar que mis personajes preferidos en la película (mientras que en el libro) fueron los Thénardier interpretados por unos geniales Sacha Baron Cohen y Helena Bonham Carter; unos miserables también ellos que estafan a otros de su misma condición, la peor cara de la miseria que se aprovecha de los que como ellos están pero también, al menos en el musical, la más simpática.






*While I am writing this post I am listening to the Les Miserables musical soundtrack, it helps me remember the movie that I have just watched some days ago. Even though I have so much loved the novel I have not just yet watched any of the series or movies based upon the story. Nothing compares to the pleasure of reading the incredible novel of Victor Hugo, following the tormented lives of the characters along the “fat” volumes was amazing, even though I have to recognize that the Waterloo passage was endless for me but on the other hand all those chapters dedicated to the barricades of the 1832 and 1848 or to the sanitary system of the old Paris were really amusing.
I hate musicals (not all but most of them, I love opera though) so I did not go to see the movie for any especial desire, I wanted only to discover how they have managed to adapt the so complicated story, I enjoyed for sure the notable performances, the costumes (Spanish designer work!) and the scenes; however I missed terribly the use of classic cinema rules, I would have loved to see a Jean Valjean alone, in despair, thinking about what he should do, filmed closed in silence instead of seeing a man swinging at every occasion. Apart from Jean Valjean one of my favourite characters of the book was Marius, the young miserable lawyer, who is contradictious, who is strong and honest, who is in love from the distance, all of this delicacy is lost in the musical, there is no time to show how he approaches Cosette and why he, completely hopeless, decides to join his friends in the barricades.
The other character I really loved is Javert, that man who always appears in the most inconvenient moments, the man ready to chase his prisoner, to do what is correct, to fulfill the duties of law, so righteous that he cannot do wrong, and he doesn´t even though he can stand the burden of his action.
Nowadays nobody writes like Victor Hugo, like Dickens, all those stories, that uncivilized world seems far away from us, who could find a Jean Valjean in our times? Yet it exists, just nearby us a world where children and women, the weakest of the weak as Victor Hugo named them, are abused and remain unprotected, the XIXth Century´s Paris does not exist anymore but there is so much sorrow still and as long as we always dream with a better life, as we always try to be better persons, as we revolt against the injustices, Les Miserables will continue to be a success.
One last word to praise the incredible performances of Sacha Baron Cohen and Helena Bonham Carter as the outcast Thenardiers, funny and surprising. 

miércoles, 2 de enero de 2013

Elle Joue/Ella juega/She plays


Uno de mis regalos de Navidad fue este fascinante libro de una autora completamente desconocida para mí, la franco-iraní Nahal Tajadod. Elle Joue (Ella juega/Ella interpreta) narra la historia de una actriz iraní que ha dejado su país natal para poder seguir trabajando (interpretando) aunque a ello se opongan todas las autoridades de Irán. Entremezclado con el relato de la actriz (cuyo nombre ha sido falseado pero cuya historia es auténtica y es fácilmente comprobable a través de una simple búsqueda en internet) surgen los recuerdos y reflexiones de Nahal que son muy interesantes, para mí de hecho los más valiosos. A Nahal le interesa conocer a su país a través de los ojos de la joven actriz que ha vivido el Irán tras la revolución de Jomeini, ese Irán que la escritora sólo conoce de pasada gracias a sus visitas. A mi me interesa mucho más el Irán anterior a 1979, donde las mujeres no portaban velo, ni siquiera tal como recuerda Nahal muchas abuelas; las jóvenes iban incluso en minifalda, acudían a centros de enseñanza laica y disfrutaban de cierta libertad. Nahal Tajadod recuerda además que Irán otorgó a las mujeres la capacidad de votar y también de ser elegidas ya en 1963 antes incluso que algunos países europeos, cuando estudié este dato en Historia Contemporánea me produjo un shock, Irán, ese país que uno asocia a mujeres vestidas de negro de pies a cabeza, tuvo una historia antes de Jomeini completamente diferente.
Por razones de pura coincidencia tengo una relación extraña con Irán, por ejemplo en una de mis visitas a Venezuela coincidí a mi llegada con uno de los primeros vuelos recién inaugurados de la ruta Teherán-Caracas y a mi regreso de esa visita de nuevo coincidí con los pasajeros con destino a Teherán, muchos de ellos mujeres cubiertas de pies a cabeza paseándose al final de la tarde por un aeropuerto Simón Bolívar de mujeres con ropa caribeña. Cuando me casé decidí llevar unas esmeraldas y parte de mi vestido tenía cosidas pequeñísimas piedras en ese color, coincidía con la Revolución Verde iraní y pensé en ellos ese día, en quienes salían a las calles para reclamar sus derechos, en la falsa (Re)volución de Jomeini como lo es la falsa (Re)volución Bolivariana. Tantas cosas del libro de Nahal me han hecho transportarme a Venezuela. Salvando las distancias entre un país y otro, entre un régimen y otro, puedo identificar fácilmente esa parsimonia del funcionario que sabe que tiene el poder absoluto de decidir si renueva tu pasaporte, si decide en el caso de la actriz confidente de Nahal dejarla salir o no. Una de las frases que uno de los funcionarios que guardan la moral estricta de Irán le dijo a la actriz protagonista de la novela creo que resume el auténtico deseo de cualquier dictadura respecto de sus disidentes u opositores, -queremos que todos ustedes se vayan-. Eso sería el auténtico paraíso de los gobiernos totalitarios, tener el poder de privar de su tierra, de su nacionalidad incluso de la vida a quienes no se comportan según sus reglas. Expulsarlos fuera de su paraíso particular, renegar de su nombre y condenarlos a un exilio rabioso.
Es un libro doloroso, es terrible leer las muchas tretas a las que tuvo que recurrir la actriz para poder hacer cosas tan simples como salir en bicicleta, jugar al baloncesto o estudiar música. Muy triste leer sobre sus deseo de permanecer en su país sin poder hacerlo e indignante comprobar como la falta de libertad para las mujeres al final es una falta de libertad de una sociedad en general. Sin embargo hay una esperanza pues tal como la propia Nahal detalla en cifras, cuanto mayor es la opresión mayor el deseo de las mujeres por estudiar, trabajar, salir a la vida pública y participar en ella. Dice un refrán español que no se pueden poner puertas al campo y así es por mucho que teóricos de la felicidad sueñen con imponer un mundo a la medida de sus locos deseos, los seres humanos buscarán siempre la forma de expresar lo que verdaderamente sienten, un velo que se escapa y se desliza estratégicamente, una frase que escapa a la censura, un doble sentido, un joven que se patea los pueblos para hacer campaña presidencial, una actriz que se salta las normas, una canción que clama libertad, viviendo al límite y en la doble moral, pero libres en su pensamiento mal que les pese a muchos.
Bellamente escrito, con descripciones muy poéticas y con un francés de cadencia hermosa, ahora que he descubierto a Nahal no quisiera perderme sus otros libros, en especial Pasaporte a la Iraní que seguro será tan revelador como este que he leído, hasta el momento sólo disponible en francés.

*One of my Christmases present was Elle Joue/She plays written by the French-Iranian author Nahal Tajadod. She writes about the true story of a young Iranian actress who had to abandon her country because of her profession. The memories of the young actress get mixed with the Iran remembered by the writer. Nahal lived in Teheran until the Revolution of Jomeini in 1979 and she recalls a total different Iran from the one we know nowadays. Girls could studied in non religious schools, used mini-skirts and bikinis and since 1963 (before other countries among them some Europeans nations) women are able to vote and been elected. Nahal tells us that her mother and even her grand-mother never used the veil and never had to. The young actress grew up in a total different Teheran, it is painful to read the passages of her childhood and the tricks she was forced to do in order to ride her bike, play basketball, play music and finally being an actress.
I have somehow a especial connection with Iran, for example being in Caracas once in a short visit in Venezuela, my plane arrived at the same time that one of the first Caracas-Teheran direct flights, as a part of the collaboration between Ahmadinejad and Chavez governments, when I left Caracas again there it was the plane destination Teheran, I could see those women in black from head to toes walking through the halls of the Simon Bolivar airport besides the so Caribbean dressed up Venezuelan ladies. When I married, the Green Movement (know in Spanish as the Emerald Revolution) was taking place in Iran, part of my dress was cover with little pieces of emerald, and I liked to think about those courageous Iranians fighting for their rights, discovering the truth of their false Revolution as we the Venezuelan have our own false (Bolivarian) Revolution.
Through the eyes of Nahal we discover that it does not matter how much a government wants to force the people to life according to determined rules, human beings find always an exit, a way to express themselves and nowadays is overwhelming the amount of women studying at the Iranian universities, working, being active in the public life. Even if people have to live a double life there is always a possibility to escape from the control of the authorities.
Beautifully written, full of poetics scenes, I will not miss other books from Nahal; and I am looking forward already to read her Passeport à l´Irannien (Lipsticks and Loopholes).


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